Día 207 de 365
1 Cr 11:1–12:40, Hch 23:18–35, Cnt 6:13–7:9
Antiguo Testamento
11:1 ENTONCES todo Israel se juntó á David en Hebrón, diciendo: He aquí nosotros somos tu hueso y tu carne.
11:2 Y además antes de ahora, aun mientras Saúl reinaba, tú sacabas y metías á Israel. También Jehová tu Dios te ha dicho: Tú apacentarás mi pueblo Israel, y tú serás príncipe sobre Israel mi pueblo.
11:3 Y vinieron todos los ancianos de Israel al rey en Hebrón, y David hizo con ellos alianza delante de Jehová; y ungieron á David por rey sobre Israel, conforme á la palabra de Jehová por mano de Samuel.
11:4 Entonces se fué David con todo Israel á Jerusalem, la cual es Jebus; y allí era el Jebuseo habitador de aquella tierra.
11:5 Y los moradores de Jebus dijeron á David: No entrarás acá. Mas David tomó la fortaleza de Sión, que es la ciudad de David.
11:6 Y David había dicho: El que primero hiriere al Jebuseo, será cabeza y jefe. Entonces Joab hijo de Sarvia subió el primero, y fué hecho jefe.
11:7 Y David habitó en la fortaleza, y por esto le llamaron la ciudad de David.
11:8 Y edificó la ciudad alrededor, desde Millo hasta la cerca: y Joab reparó el resto de la ciudad.
11:9 Y David iba adelantando y creciendo, y Jehová de los ejércitos era con él.
11:10 Estos son los principales de los valientes que David tuvo, y los que le ayudaron en su reino, con todo Israel, para hacerle rey sobre Israel, conforme á la palabra de Jehová.
11:11 Y este es el número de los valientes que David tuvo: Jasobam hijo de Hachmoni, caudillo de los treinta, el cual blandió su lanza una vez contra trescientos, á los cuales mató.
11:12 Tras de éste fué Eleazar hijo de Dodo, Ahohita, el cual era de los tres valientes.
11:13 Este estuvo con David en Pasdammin, estando allí juntos en batalla los Filisteos: y había allí una suerte de tierra llena de cebada, y huyendo el pueblo delante de los Filisteos,
11:14 Pusiéronse ellos en medio de la haza, y la defendieron, y vencieron á los Filisteos; y favoreciólos Jehová con grande salvamento.
11:15 Y tres de los treinta principales descendieron á la peña á David, á la cueva de Adullam, estando el campo de los Filisteos en el valle de Raphaim.
11:16 Y David estaba entonces en la fortaleza, y había á la sazón guarnición de Filisteos en Beth-lehem.
11:17 David deseó entonces, y dijo: ¡Quién me diera á beber de las aguas del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta!
11:18 Y aquellos tres rompieron por el campo de los Filisteos, y sacaron agua del pozo de Beth-lehem, que está á la puerta, y tomaron y trajéronla á David: mas él no la quiso beber, sino que la derramó á Jehová, y dijo:
11:19 Guárdeme mi Dios de hacer esto: ¿había yo de beber la sangre de estos varones con sus vidas, que con peligro de sus vidas la han traído? Y no la quiso beber. Esto hicieron aquellos tres valientes.
11:20 Y Abisai, hermano de Joab, era cabeza de los tres, el cual blandió su lanza sobre trescientos, á los cuales hirió; y fué entre los tres nombrado.
11:21 De los tres fué más ilustre que los otros dos, y fué el principal de ellos: mas no llegó á los tres primeros.
11:22 Benaías hijo de Joiada, hijo de varón de esfuerzo, de grandes hechos, de Cabseel: él venció los dos leones de Moab: también descendió, é hirió un león en mitad de un foso en tiempo de nieve.
11:23 El mismo venció á un Egipcio, hombre de cinco codos de estatura: y el Egipcio traía una lanza como un enjullo de tejedor; mas él descendió á él con un bastón, y arrebató al Egipcio la lanza de la mano, y matólo con su misma lanza.
11:24 Esto hizo Benaías hijo de Joiada, y fué nombrado entre los tres valientes.
11:25 Y fué el más honrado de los treinta, mas no llegó á los tres primeros. A éste puso David en su consejo.
11:26 Y los valientes de los ejércitos: Asael hermano de Joab, y Elchânan hijo de Dodo de Beth-lehem;
11:27 Samoth de Arori, Helles Pelonita;
11:28 Ira hijo de Acces Tecoita, Abiezer Anathothita;
11:29 Sibbecai Husatita, Ilai Ahohita;
11:30 Maharai Nethophathita, Heled hijo de Baana Nethophathita;
11:31 Ithai hijo de Ribai de Gabaath de los hijos de Benjamín, Benaías Phirathita;
11:32 Hurai del río Gaas, Abiel Arbathonita;
11:33 Azmaveth Baharumita, Eliaba Saalbonita;
11:34 Los hijos de Asem Gizonita, Jonathán hijo de Sajé Hararita;
11:35 Ahiam hijo de Sachâr Ararita, Eliphal hijo de Ur;
11:36 Hepher Mechêrathita, Ahía Phelonita;
11:37 Hesro Carmelita, Nahari hijo de Ezbai;
11:38 Joel hermano de Nathán, Mibhar hijo de Agrai;
11:39 Selec Ammonita, Naarai Berothita, escudero de Joab hijo de Sarvia;
11:40 Ira Ithreo, Yared Ithreo;
11:41 Uría Hetheo, Zabad hijo de Ahli;
11:42 Adina hijo de Siza Rubenita, príncipe de los Rubenitas, y con él treinta;
11:43 Hanán hijo de Maachâ, y Josaphat Mithnita;
11:44 Uzzías Astarothita, Samma y Jehiel hijos de Hotham Arorita;
11:45 Jediael hijo de Simri, y Joha su hermano, Thisaita;
11:46 Eliel de Mahaví, Jeribai y Josabia hijos de Elnaam, é Ithma Moabita;
11:47 Eliel, y Obed, y Jaasiel de Mesobia.
12:1 ESTOS son los que vinieron á David á Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes ayudadores de la guerra.
12:2 Estaban armados de arcos, y usaban de ambas manos en tirar piedras con honda, y saetas con arco. De los hermanos de Saúl de Benjamín:
12:3 El principal Ahiezer, después Joas, hijos de Semaa Gabaathita; y Jeziel, y Pheleth, hijos de Azmaveth, y Beracah, y Jehú Anathothita;
12:4 E Ismaías Gabaonita, valiente entre los treinta, y más que los treinta; y Jeremías, Jahaziel, Joanán, Jozabad Gederathita,
12:5 Eluzai, y Jeremoth, Bealías, Semarías, y Sephatías Haruphita;
12:6 Elcana, é Isías, y Azareel, y Joezer, y Jasobam, de Coré;
12:7 Y Joela, y Zebadías, hijos de Jeroham de Gedor.
12:8 También de los de Gad se huyeron á David, estando en la fortaleza en el desierto, muy valientes hombres de guerra para pelear, dispuestos á hacerlo con escudo y pavés: sus rostros como rostros de leones, y ligeros como las cabras monteses.
12:9 Eser el primero, Obadías el segundo, Eliab el tercero,
12:10 Mismana el cuarto, Jeremías el quinto,
12:11 Attai el sexto, Eliel el séptimo,
12:12 Johanán el octavo, Elzabad el nono,
12:13 Jeremías el décimo, Machbani el undécimo.
12:14 Estos fueron capitanes del ejército de los hijos de Gad. El menor tenía cargo de cien hombres, y el mayor de mil.
12:15 Estos pasaron el Jordán en el mes primero, cuando había salido sobre todas sus riberas; é hicieron huir á todos los de los valles al oriente y al poniente.
12:16 Asimismo algunos de los hijos de Benjamín y de Judá vinieron á David á la fortaleza.
12:17 Y David salió á ellos, y hablóles diciendo: Si habéis venido á mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si para engañarme en pro de mis enemigos, siendo mis manos sin iniquidad, véalo el Dios de nuestros padres, y demándelo.
12:18 Entonces se envistió el espíritu en Amasai, príncipe de treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores; pues que también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y púsolos entre los capitanes de la cuadrilla.
12:19 También se pasaron á David algunos de Manasés, cuando vino con los Filisteos á la batalla contra Saúl, aunque no les ayudaron; porque los sátrapas de los Filisteos, habido consejo, lo despidieron, diciendo: Con nuestras cabezas se pasará á su señor Saúl.
12:20 Así que viniendo él á Siclag, se pasaron á él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Jediaiel, Michâel, Jozabad, Eliú, y Sillethai, príncipes de millares de los de Manasés.
12:21 Estos ayudaron á David contra aquella compañía; porque todos ellos eran hombres valientes, y fueron capitanes en el ejército.
12:22 Porque entonces todos los días venía ayuda á David, hasta hacerse un grande ejército, como ejército de Dios.
12:23 Y este es el número de los principales que estaban á punto de guerra, y vinieron á David en Hebrón, para traspasarle el reino de Saúl, conforme á la palabra de Jehová:
12:24 De los hijos de Judá que traían escudo y lanza, seis mil y ochocientos, á punto de guerra.
12:25 De los hijos de Simeón, valientes y esforzados hombres para la guerra, siete mil y ciento.
12:26 De los hijos de Leví, cuatro mil y seiscientos;
12:27 Asimismo Joiada, príncipe de los del linaje de Aarón, y con él tres mil y setecientos;
12:28 Y Sadoc, mancebo valiente y esforzado, con veinte y dos de los principales de la casa de su padre.
12:29 De los hijos de Benjamín hermanos de Saúl, tres mil; porque aun en aquel tiempo muchos de ellos tenían la parte de la casa de Saúl.
12:30 Y de los hijos de Ephraim, veinte mil y ochocientos, muy valientes, varones ilustres en las casas de sus padres.
12:31 De la media tribu de Manasés, diez y ocho mil, los cuales fueron tomados por lista para venir á poner á David por rey.
12:32 Y de los hijos de Issachâr, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos.
12:33 Y de Zabulón cincuenta mil, que salían á campaña á punto de guerra, con todas armas de guerra, dispuestos á pelear sin doblez de corazón.
12:34 Y de Nephtalí mil capitanes, y con ellos treinta y siete mil con escudo y lanza.
12:35 De los de Dan, dispuestos á pelear, veinte y ocho mil y seiscientos.
12:36 Y de Aser, á punto de guerra y aparejados á pelear, cuarenta mil.
12:37 Y de la otra parte del Jordán, de los Rubenitas y de los de Gad y de la media tribu de Manasés, ciento y veinte mil con toda suerte de armas de guerra.
12:38 Todos estos hombres de guerra, dispuestos para guerrear, vinieron con corazón perfecto á Hebrón, para poner á David por rey sobre todo Israel; asimismo todos los demás de Israel estaban de un mismo ánimo para poner á David por rey.
12:39 Y estuvieron allí con David tres días comiendo y bebiendo, porque sus hermanos habían prevenido para ellos.
12:40 Y también los que les eran vecinos, hasta Issachâr y Zabulón y Nephtalí, trajeron pan en asnos, y camellos, y mulos, y bueyes; y provisión de harina, masas de higos, y pasas, vino y aceite, bueyes y ovejas en abundancia, porque en Israel había alegría.
Nuevo Testamento
18 El entonces tomándole, le llevó al tribuno, y dijo: El preso Pablo, llamándome, me rogó que trajese á ti este mancebo, que tiene algo que hablarte.
19 Y el tribuno, tomándole de la mano y retirándose aparte, le preguntó: ¿Qué es lo que tienes que decirme?
20 Y él dijo: Los Judíos han concertado rogarte que mañana saques á Pablo al concilio, como que han de inquirir de él alguna cosa más cierta.
21 Mas tú no los creas; porque más de cuarenta hombres de ellos le acechan, los cuales han hecho voto debajo de maldición, de no comer ni beber hasta que le hayan muerto; y ahora están apercibidos esperando tu promesa.
22 Entonces el tribuno despidió al mancebo, mandándole que á nadie dijese que le había dado aviso de esto.
23 Y llamados dos centuriones, mandó que apercibiesen para la hora tercia de la noche doscientos soldados, que fuesen hasta Cesarea, y setenta de á caballo, y doscientos lanceros;
24 Y que aparejasen cabalgaduras en que poniendo á Pablo, le llevasen en salvo á Félix el Presidente.
25 Y escribió una carta en estos términos:
26 Claudio Lisias al excelentísimo gobernador Félix: Salud.
27 A este hombre, aprehendido de los Judíos, y que iban ellos á matar, libré yo acudiendo con la tropa, habiendo entendido que era Romano.
28 Y queriendo saber la causa por qué le acusaban, le llevé al concilio de ellos:
29 Y hallé que le acusaban de cuestiones de la ley de ellos, y que ningún crimen tenía digno de muerte ó de prisión.
30 Mas siéndome dado aviso de asechanzas que le habían aparejado los Judíos, luego al punto le he enviado á ti, intimando también á los acusadores que traten delante de ti lo que tienen contra él. Pásalo bien.
31 Y los soldados, tomando á Pablo como les era mandado, lleváronle de noche á Antipatris.
32 Y al día siguiente, dejando á los de á caballo que fuesen con él, se volvieron á la fortaleza.
33 Y como llegaron á Cesarea, y dieron la carta al gobernador, presentaron también á Pablo delante de él.
34 Y el gobernador, leída la carta, preguntó de qué provincia era; y entendiendo que de Cilicia,
35 Te oiré, dijo, cuando vinieren tus acusadores. Y mandó que le guardasen en el pretorio de Herodes.
Sabiduría
6:13 Tórnate, tórnate, oh Sulamita; tórnate, tórnate, y te miraremos. ¿Qué veréis en la Sulamita? Como la reunión de dos campamentos.
7:1 ¡CUÁN hermosos son tus pies en los calzados, oh hija de príncipe! Los contornos de tus muslos son como joyas, obra de mano de excelente maestro.
7:2 Tu ombligo, como una taza redonda, que no le falta bebida. Tu vientre, como montón de trigo, cercado de lirios.
7:3 Tus dos pechos, como dos cabritos mellizos de gama.
7:4 Tu cuello, como torre de marfil; tus ojos, como las pesqueras de Hesbón junto á la puerta de Batrabbim; tu nariz, como la torre del Líbano, que mira hacia Damasco.
7:5 Tu cabeza encima de ti, como el Carmelo; y el cabello de tu cabeza, como la púrpura del rey ligada en los corredores.
7:6 ¡Qué hermosa eres, y cuán suave, oh amor deleitoso!
7:7 ¡Y tu estatura es semejante á la palma, y tus pechos á los racimos!
7:8 Yo dije: Subiré á la palma, asiré sus ramos: y tus pechos serán ahora como racimos de vid, y el olor de tu boca como de manzanas;
7:9 Y tu paladar como el buen vino, que se entra á mi amado suavemente, y hace hablar los labios de los viejos.
Texto: Reina-Valera (1909).