Día 209 de 365
1 Cr 14:1–16:43, Hch 25:1–13, Cnt 7:10–8:4
Antiguo Testamento
14:1 E HIRAM rey de Tiro envió embajadores á David, y madera de cedro, y albañiles y carpinteros, que le edificasen una casa.
14:2 Y entendió David que Jehová lo había confirmado por rey sobre Israel, y que había ensalzado su reino sobre su pueblo Israel.
14:3 Entonces David tomó también mujeres en Jerusalem y aun engendró David hijos é hijas.
14:4 Y estos son los nombres de los que le nacieron en Jerusalem: Samua, Sobab, Nathán, Salomón,
14:5 Ibhar, Elisua, Eliphelet,
14:6 Noga, Nepheg, Japhías,
14:7 Elisama, Beel-iada y Eliphelet.
14:8 Y oyendo los Filisteos que David había sido ungido por rey sobre todo Israel, subieron todos los Filisteos en busca de David. Y como David lo oyó, salió contra ellos.
14:9 Y vinieron los Filisteos, y extendiéronse por el valle de Raphaim.
14:10 Entonces David consultó á Dios, diciendo: ¿Subiré contra los Filisteos? ¿los entregarás en mi mano? Y Jehová le dijo: Sube, que yo los entregaré en tus manos.
14:11 Subieron pues á Baal-perasim, y allí los hirió David. Dijo luego David: Dios rompió mis enemigos por mi mano, como se rompen las aguas. Por esto llamaron el nombre de aquel lugar Baal-perasim.
14:12 Y dejaron allí sus dioses, y David dijo que los quemasen al fuego.
14:13 Y volviendo los Filisteos á extenderse por el valle,
14:14 David volvió á consultar á Dios, y Dios le dijo: No subas tras ellos, sino rodéalos, para venir á ellos por delante de los morales;
14:15 Y así que oyeres venir un estruendo por las copas de los morales, sal luego á la batalla: porque Dios saldrá delante de ti, y herirá el campo de los Filisteos.
14:16 Hizo pues David como Dios le mandó, é hirieron el campo de los Filisteos desde Gabaón hasta Gezer.
14:17 Y la fama de David fué divulgada por todas aquellas tierras: y puso Jehová temor de David sobre todas las gentes.
15:1 HIZO también casas para sí en la ciudad de David, y labró un lugar para el arca de Dios, y tendióle una tienda.
15:2 Entonces dijo David: El arca de Dios no debe ser traída sino por los Levitas; porque á ellos ha elegido Jehová para que lleven el arca de Jehová, y le sirvan perpetuamente.
15:3 Y juntó David á todo Israel en Jerusalem, para que pasasen el arca de Jehová á su lugar, el cual le había él preparado.
15:4 Juntó también David á los hijos de Aarón y á los Levitas:
15:5 De los hijos de Coath, Uriel el principal, y sus hermanos, ciento y veinte;
15:6 De los hijos de Merari, Asaías el principal, y sus hermanos, doscientos y veinte;
15:7 De los hijos de Gersón, Joel el principal, y sus hermanos, ciento y treinta;
15:8 De los hijos de Elisaphán, Semeías el principal, y sus hermanos, doscientos;
15:9 De los hijos de Hebrón, Eliel el principal, y sus hermanos, ochenta;
15:10 De los hijos de Uzziel, Aminadab el principal, y sus hermanos, ciento y doce.
15:11 Y llamó David á Sadoc y á Abiathar, sacerdotes, y á los Levitas, Uriel, Asaías, Joel, Semeías, Eliel, y Aminadab;
15:12 Y díjoles: Vosotros que sois los principales de padres entre los Levitas, santificaos, vosotros y vuestros hermanos, y pasad el arca de Jehová Dios de Israel al lugar que le he preparado;
15:13 Pues por no haberlo hecho así vosotros la primera vez, Jehová nuestro Dios hizo en nosotros rotura, por cuanto no le buscamos según la ordenanza.
15:14 Así los sacerdotes y los Levitas se santificaron para traer el arca de Jehová Dios de Israel.
15:15 Y los hijos de los Levitas trajeron el arca de Dios puesta sobre sus hombros en las barras, como lo había mandado Moisés conforme á la palabra de Jehová.
15:16 Asimismo dijo David á los principales de los Levitas, que constituyesen de sus hermanos cantores, con instrumentos de música, con salterios, y arpas, y címbalos, que resonasen, y alzasen la voz con alegría.
15:17 Y los Levitas constituyeron á Hemán hijo de Joel; y de sus hermanos, á Asaph hijo de Berechîas; y de los hijos de Merari y de sus hermanos, á Ethán hijo de Cusaías;
15:18 Y con ellos á sus hermanos del segundo orden, á Zachârías, Ben y Jaaziel, Semiramoth, Jehiel, Unni, Eliab, Benaías, Maasías, y Mathithías, Eliphelehu, Micnías, Obed-edom, y Jehiel, los porteros.
15:19 Así Hemán, Asaph, y Ethán, que eran cantores, sonaban con címbalos de metal.
15:20 Y Zachârías, Jaaziel, Semiramoth, Jehiel, Unni, Eliab, Maasías, y Benaías, con salterios sobre Alamoth.
15:21 Y Mathithías, Eliphelehu, Micnías, Obed-edom, Jehiel, y Azazías, cantaban con arpas en la octava sobresaliendo.
15:22 Y Chênanías, principal de los Levitas, estaba para la entonación; pues él presidía en el canto, porque era entendido.
15:23 Y Berechîas y Elcana eran porteros del arca.
15:24 Y Sebanías, Josaphat, Nathanael, Amasai, Zachârías, Benaías, y Eliezer, sacerdotes, tocaban las trompetas delante del arca de Dios: Obed-edom y Jehías eran también porteros del arca.
15:25 David pues y los ancianos de Israel, y los capitanes de millares, fueron á traer el arca del pacto de Jehová, de casa de Obed-edom, con alegría.
15:26 Y ayudando Dios á los Levitas que llevaban el arca del pacto de Jehová, sacrificaban siete novillos y siete carneros.
15:27 Y David iba vestido de lino fino y también todos los Levitas que llevaban el arca, y asimismo los cantores; y Chênanías era maestro de canto entre los cantores. Llevaba también David sobre sí un ephod de lino.
15:28 De esta manera llevaba todo Israel el arca del pacto de Jehová, con júbilo y sonido de bocinas, y trompetas, y címbalos, y al son de salterios y arpas.
15:29 Y como el arca del pacto de Jehová llegó á la ciudad de David, Michâl, hija de Saúl, mirando por una ventana, vió al rey David que saltaba y bailaba; y menospreciólo en su corazón.
16:1 ASÍ trajeron el arca de Dios, y asentáronla en medio de la tienda que David había tendido para ella: y ofrecieron holocaustos y pacíficos delante de Dios.
16:2 Y como David hubo acabado de ofrecer el holocausto y los pacíficos, bendijo al pueblo en el nombre de Jehová.
16:3 Y repartió á todo Israel, así á hombres como á mujeres, á cada uno una torta de pan, y una pieza de carne, y un frasco de vino.
16:4 Y puso delante del arca de Jehová ministros de los Levitas, para que recordasen, y confesasen, y loasen á Jehová Dios de Israel:
16:5 Asaph el primero, el segundo después de él Zachârías, Jeiel, Semiramoth, Jehiel, Mathithías, Eliab, Benaías, Obed-edom, y Jehiel, con sus instrumentos de salterios y arpas; mas Asaph hacía sonido con címbalos:
16:6 Benaías también y Jahaziel, sacerdotes, continuamente con trompetas delante del arca del pacto de Dios.
16:7 Entonces, en aquel día, dió David principio á celebrar á Jehová por mano de Asaph y de sus hermanos:
16:8 Confesad á Jehová, invocad su nombre, haced notorias en los pueblos sus obras.
16:9 Cantad á él, cantadle salmos; hablad de todas sus maravillas.
16:10 Gloriaos en su santo nombre; alégrese el corazón de los que buscan á Jehová.
16:11 Buscad á Jehová y su fortaleza; buscad su rostro continuamente.
16:12 Haced memoria de sus maravillas que ha obrado, de sus prodigios, y de los juicios de su boca,
16:13 Oh vosotros, simiente de Israel su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.
16:14 Jehová, él es nuestro Dios; sus juicios en toda la tierra.
16:15 Haced memoria de su alianza perpetuamente, y de la palabra que él mandó en mil generaciones;
16:16 Del pacto que concertó con Abraham, y de su juramento á Isaac;
16:17 El cual confirmó á Jacob por estatuto, y á Israel por pacto sempiterno,
16:18 Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán, suerte de vuestra herencia;
16:19 Cuando erais pocos en número, pocos y peregrinos en ella;
16:20 Y andaban de nación en nación, y de un reino á otro pueblo.
16:21 No permitió que nadie los oprimiese: antes por amor de ellos castigó á los reyes.
16:22 No toquéis, dijo, á mis ungidos, ni hagáis mal á mis profetas.
16:23 Cantad á Jehová, toda la tierra, anunciad de día en día su salud.
16:24 Cantad entre las gentes su gloria, y en todos los pueblos sus maravillas.
16:25 Porque grande es Jehová, y digno de ser grandemente loado, y de ser temido sobre todos los dioses.
16:26 Porque todos los dioses de los pueblos son nada: mas Jehová hizo los cielos.
16:27 Poderío y hermosura delante de él; fortaleza y alegría en su morada.
16:28 Atribuid á Jehová, oh familias de los pueblos, atribuid á Jehová gloria y potencia.
16:29 Tributad á Jehová la gloria debida á su nombre: traed ofrenda, y venid delante de él; postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad.
16:30 Temed en su presencia, toda la tierra: el mundo será aún establecido, para que no se conmueva.
16:31 Alégrense los cielos, y gócese la tierra, y digan en las naciones: Reina Jehová.
16:32 Resuene la mar, y la plenitud de ella: alégrese el campo, y todo lo que contiene.
16:33 Entonces cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene á juzgar la tierra.
16:34 Celebrad á Jehová, porque es bueno; porque su misericordia es eterna.
16:35 Y decid: Sálvanos, oh Dios, salud nuestra: júntanos, y líbranos de las gentes, para que confesemos tu santo nombre, y nos gloriemos en tus alabanzas.
16:36 Bendito sea Jehová Dios de Israel, de eternidad á eternidad. Y dijo todo el pueblo, Amén: y alabó á Jehová.
16:37 Y dejó allí, delante del arca del pacto de Jehová, á Asaph y á sus hermanos, para que ministrasen de continuo delante del arca, cada cosa en su día:
16:38 Y á Obed-edom y á sus hermanos, sesenta y ocho; y á Obed-edom hijo de Jeduthún, y á Asa, por porteros:
16:39 Asimismo á Sadoc el sacerdote, y á sus hermanos los sacerdotes, delante del tabernáculo de Jehová en el alto que estaba en Gabaón,
16:40 Para que sacrificasen continuamente, á mañana y tarde, holocaustos á Jehová en el altar del holocausto, conforme á todo lo que está escrito en la ley de Jehová, que él prescribió á Israel;
16:41 Y con ellos á Hemán y á Jeduthún, y los otros escogidos declarados por sus nombres, para glorificar á Jehová, porque es eterna su misericordia;
16:42 Con ellos á Hemán y á Jeduthún con trompetas y címbalos para tañer, y con otros instrumentos de música de Dios; y á los hijos de Jeduthún, por porteros.
16:43 Y todo el pueblo se fué cada uno á su casa; y David se volvió para bendecir su casa.
Nuevo Testamento
1 FESTO pues, entrado en la provincia, tres días después subió de Cesarea á Jerusalem.
2 Y vinieron á él los príncipes de los sacerdotes y los principales de los Judíos contra Pablo; y le rogaron,
3 Pidiendo gracia contra él, que le hiciese traer á Jerusalem, poniendo ellos asechanzas para matarle en el camino.
4 Mas Festo respondió, que Pablo estaba guardado en Cesarea, y que él mismo partiría presto.
5 Los que de vosotros pueden, dijo, desciendan juntamente; y si hay algún crimen en este varón, acúsenle.
6 Y deteniéndose entre ellos no más de ocho ó diez días, venido á Cesarea, el siguiente día se sentó en el tribunal, y mandó que Pablo fuese traído.
7 El cual venido, le rodearon los Judíos que habían venido de Jerusalem, poniendo contra Pablo muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar;
8 Alegando él por su parte: Ni contra la ley de los Judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada.
9 Mas Festo, queriendo congraciarse con los Judíos, respondiendo á Pablo, dijo: ¿Quieres subir á Jerusalem, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí?
10 Y Pablo dijo: Ante el tribunal de César estoy, donde conviene que sea juzgado. A los Judíos no he hecho injuria ninguna, como tú sabes muy bien.
11 Porque si alguna injuria, ó cosa alguna digna de muerte he hecho, no rehuso morir; mas si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede darme á ellos. A César apelo.
12 Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: ¿A César has apelado? á César irás.
13 Y pasados algunos días, el rey Agripa y Bernice vinieron á Cesarea á saludar á Festo.
Sabiduría
7:10 Yo soy de mi amado, y conmigo tiene su contentamiento.
7:11 Ven, oh amado mío, salgamos al campo, moremos en las aldeas.
7:12 Levantémonos de mañana á las viñas; veamos si brotan las vides, si se abre el cierne, si han florecido los granados; allí te daré mis amores.
7:13 Las mandrágoras han dado olor, y á nuestras puertas hay toda suerte de dulces frutas, nuevas y añejas, que para ti, oh amado mío, he guardado.
8:1 ¡OH quién te me diese como hermano que mamó los pechos de mi madre; de modo que te halle yo fuera, y te bese, y no me menosprecien!
8:2 Yo te llevaría, te metiera en casa de mi madre: tú me enseñarías, y yo te hiciera beber vino adobado del mosto de mis granadas.
8:3 Su izquierda esté debajo de mi cabeza, y su derecha me abrace.
8:4 Conjúroos, oh doncellas de Jerusalem, que no despertéis, ni hagáis velar al amor, hasta que quiera.
Texto: Reina-Valera (1909).