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Día 19 de 30

Sal 89:1–91:16 · unos 6 min

Sal 89:1–91:16

89:1 Masquil de Ethán Ezrahita. LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente: en generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.

89:2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; en los mismos cielos apoyarás tu verdad.

89:3 Hice alianza con mi escogido; juré á David mi siervo, diciendo:

89:4 Para siempre confirmaré tu simiente, y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)

89:5 Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; tu verdad también en la congregación de los santos.

89:6 Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados?

89:7 Dios terrible en la grande congregación de los santos, y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo.

89:8 Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú? Poderoso eres, Jehová, y tu verdad está en torno de ti.

89:9 Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

89:10 Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.

89:11 Tuyos los cielos, tuya también la tierra: el mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

89:12 Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre.

89:13 Tuyo el brazo con valentía; fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.

89:14 Justicia y juicio son el asiento de tu trono: misericordia y verdad van delante de tu rostro.

89:15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.

89:16 En tu nombre se alegrarán todo el día; y en tu justicia serán ensalzados.

89:17 Porque tú eres la gloria de su fortaleza; y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno.

89:18 Porque Jehová es nuestro escudo; y nuestro rey es el Santo de Israel.

89:19 Entonces hablaste en visión á tu santo, y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; he ensalzado un escogido de mi pueblo.

89:20 Hallé á David mi siervo; ungílo con el aceite de mi santidad.

89:21 Mi mano será firme con él, mi brazo también lo fortificará.

89:22 No lo avasallará enemigo, ni hijo de iniquidad lo quebrantará.

89:23 Mas yo quebrantaré delante de él á sus enemigos, y heriré á sus aborrecedores.

89:24 Y mi verdad y mi misericordia serán con él; y en mi nombre será ensalzado su cuerno.

89:25 Asimismo pondré su mano en la mar, y en los ríos su diestra.

89:26 El me llamará: Mi padre eres tú, mi Dios, y la roca de mi salud.

89:27 Yo también le pondré por primogénito, alto sobre los reyes de la tierra.

89:28 Para siempre le conservaré mi misericordia; y mi alianza será firme con él.

89:29 Y pondré su simiente para siempre, y su trono como los días de los cielos.

89:30 Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios;

89:31 Si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos;

89:32 Entonces visitaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades.

89:33 Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad.

89:34 No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

89:35 Una vez he jurado por mi santidad, que no mentiré á David.

89:36 Su simiente será para siempre, y su trono como el sol delante de mí.

89:37 Como la luna será firme para siempre, y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)

89:38 Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; y te has airado con él.

89:39 Rompiste el pacto de tu siervo; has profanado su corona hasta la tierra.

89:40 Aportillaste todos sus vallados; has quebrantado sus fortalezas.

89:41 Menoscabáronle todos los que pasaron por el camino: es oprobio á sus vecinos.

89:42 Has ensalzado la diestra de sus enemigos; has alegrado á todos sus adversarios.

89:43 Embotaste asimismo el filo de su espada, y no lo levantaste en la batalla.

89:44 Hiciste cesar su brillo, y echaste su trono por tierra.

89:45 Has acortado los días de su juventud; hasle cubierto de afrenta. (Selah.)

89:46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿te esconderás para siempre? ¿arderá tu ira como el fuego?

89:47 Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo: ¿por qué habrás criado en vano á todos los hijos del hombre?

89:48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿librarás su vida del poder del sepulcro? (Selah.)

89:49 Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, que juraste á David por tu verdad?

89:50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.

89:51 Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

89:52 Bendito Jehová para siempre. Amén, y Amén.

90:1 Oración de Moisés varón de Dios. SEÑOR, tú nos has sido refugio en generación y en generación.

90:2 Antes que naciesen los montes, y formases la tierra y el mundo, y desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

90:3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

90:4 Porque mil años delante de tus ojos, son como el día de ayer, que pasó, y como una de las vigilias de la noche.

90:5 Háceslos pasar como avenida de aguas; son como sueño; como la hierba que crece en la mañana:

90:6 En la mañana florece y crece; á la tarde es cortada, y se seca.

90:7 Porque con tu furor somos consumidos, y con tu ira somos conturbados.

90:8 Pusiste nuestras maldades delante de ti, nuestros yerros á la luz de tu rostro.

90:9 Porque todos nuestros días declinan á causa de tu ira; acabamos nuestros años como un pensamiento.

90:10 Los días de nuestra edad son setenta años; que si en los más robustos son ochenta años, con todo su fortaleza es molestia y trabajo; porque es cortado presto, y volamos.

90:11 ¿Quién conoce la fortaleza de tu ira, y tu indignación según que debes ser temido?

90:12 Enséñanos de tal modo á contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría.

90:13 Vuélvete, oh Jehová: ¿hasta cuándo? y aplácate para con tus siervos.

90:14 Sácianos presto de tu misericordia: y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

90:15 Alégranos conforme á los días que nos afligiste, y los años que vimos mal.

90:16 Aparezca en tus siervos tu obra, y tu gloria sobre sus hijos.

90:17 Y sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros: y ordena en nosotros la obra de nuestras manos, la obra de nuestras manos confirma.

91:1 EL que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente.

91:2 Diré yo á Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en él confiaré.

91:3 Y él te librará del lazo del cazador: de la peste destruidora.

91:4 Con sus plumas te cubrirá, y debajo de sus alas estarás seguro: escudo y adarga es su verdad.

91:5 No tendrás temor de espanto nocturno, ni de saeta que vuele de día;

91:6 Ni de pestilencia que ande en oscuridad, ni de mortandad que en medio del día destruya.

91:7 Caerán á tu lado mil, y diez mil á tu diestra: mas á ti no llegará.

91:8 Ciertamente con tus ojos mirarás, y verás la recompensa de los impíos.

91:9 Porque tú has puesto á Jehová, que es mi esperanza, al Altísimo por tu habitación,

91:10 No te sobrevendrá mal, ni plaga tocará tu morada.

91:11 Pues que á sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos.

91:12 En las manos te llevarán, porque tu pie no tropiece en piedra.

91:13 Sobre el león y el basilisco pisarás; hollarás al cachorro del león y al dragón.

91:14 Por cuanto en mí ha puesto su voluntad, yo también lo libraré: pondrélo en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

91:15 Me invocará, y yo le responderé: con él estaré yo en la angustia: lo libraré, y le glorificaré.

91:16 Saciarélo de larga vida, y mostraréle mi salud.

Texto: Reina-Valera (1909).