Día 2 de 30
Sal 8:1–14:7 · unos 6 min
8:1 Al Músico principal: sobre Gittith: Salmo de David. OH Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra, que has puesto tu gloria sobre los cielos!
8:2 De la boca de los chiquitos y de los que maman, fundaste la fortaleza, á causa de tus enemigos, para hacer cesar al enemigo, y al que se venga.
8:3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste:
8:4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, que lo visites?
8:5 Pues le has hecho poco menor que los ángeles, y coronástelo de gloria y de lustre.
8:6 Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies:
8:7 Ovejas, y bueyes, todo ello; y asimismo las bestias del campo;
8:8 Las aves de los cielos, y los peces de la mar; todo cuanto pasa por los senderos de la mar.
8:9 Oh Jehová, Señor nuestro, ¡cuán grande es tu nombre en toda la tierra!
9:1 Al Músico principal: sobre Muth-labben: Salmo de David. TE alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas.
9:2 Alegraréme y regocijaréme en ti: cantaré á tu nombre, oh Altísimo;
9:3 Por haber sido mis enemigos vueltos atrás: caerán y perecerán delante de ti.
9:4 Porque has hecho mi juicio y mi causa: sentástete en silla juzgando justicia.
9:5 Reprendiste gentes, destruiste al malo, raíste el nombre de ellos para siempre jamás.
9:6 Oh enemigo, acabados son para siempre los asolamientos; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas.
9:7 Mas Jehová permanecerá para siempre: dispuesto ha su trono para juicio.
9:8 Y él juzgará el mundo con justicia; y juzgará los pueblos con rectitud.
9:9 Y será Jehová refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia.
9:10 Y en ti confiarán los que conocen tu nombre; por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste á los que te buscaron.
9:11 Cantad á Jehová, que habita en Sión: noticiad en los pueblos sus obras.
9:12 Porque demandando la sangre se acordó de ellos: no se olvidó del clamor de los pobres.
9:13 Ten misericordia de mí, Jehová: mira mi aflicción que padezco de los que me aborrecen, tú que me levantas de las puertas de la muerte;
9:14 Porque cuente yo todas tus alabanzas en las puertas de la hija de Sión, y me goce en tu salud.
9:15 Hundiéronse las gentes en la fosa que hicieron; en la red que escondieron fué tomado su pie.
9:16 Jehová fué conocido en el juicio que hizo; en la obra de sus manos fué enlazado el malo. (Higaion. Selah.)
9:17 Los malos serán trasladados al infierno, todas las gentes que se olvidan de Dios.
9:18 Porque no para siempre será olvidado el pobre; ni la esperanza de los pobres perecerá perpetuamente.
9:19 Levántate, oh Jehová; no se fortalezca el hombre; sean juzgadas las gentes delante de ti.
9:20 Pon, oh Jehová, temor en ellos: conozcan las gentes que son no más que hombres. (Selah.)
10:1 ¿POR qué estás lejos, oh Jehová, y te escondes en el tiempo de la tribulación?
10:2 Con arrogancia el malo persigue al pobre: serán cogidos en los artificios que han ideado.
10:3 Por cuanto se alaba el malo del deseo de su alma, y bendice al codicioso, á quien Jehová aborrece.
10:4 El malo, por la altivez de su rostro, no busca á Dios: no hay Dios en todos sus pensamientos.
10:5 Sus caminos son viciosos en todo tiempo: tus juicios los tiene muy lejos de su vista: echa bocanadas en orden á todos sus enemigos.
10:6 Dice en su corazón: No seré movido en ningún tiempo, ni jamás me alcanzará el infortunio.
10:7 Llena está su boca de maldición, y de engaños y fraude: debajo de su lengua, vejación y maldad.
10:8 Está en las guaridas de las aldeas: en los escondrijos mata al inocente: sus ojos están acechando al pobre.
10:9 Acecha en oculto, como el león desde su cama: acecha para arrebatar al pobre: arrebata al pobre trayéndolo á su red.
10:10 Encógese, agáchase, y caen en sus fuerzas muchos desdichados.
10:11 Dice en su corazón: Dios está olvidado, ha encubierto su rostro; nunca lo verá.
10:12 Levántate, oh Jehová Dios, alza tu mano, no te olvides de los pobres.
10:13 ¿Por qué irrita el malo á Dios? En su corazón ha dicho que no lo inquirirás.
10:14 Tú lo tienes visto: porque tú miras el trabajo, y la vejación, para vengar le por tu mano: á ti se acoge el pobre, tú eres el amparo del huérfano.
10:15 Quebranta el brazo del malo: del maligno buscarás su maldad, hasta que ninguna halles.
10:16 Jehová, Rey eterno y perpetuo; de su tierra fueron destruídas las gentes.
10:17 El deseo de los humildes oíste, oh Jehová: tú dispones su corazón, y haces atento tu oído;
10:18 Para juzgar al huérfano y al pobre, á fin de que no vuelva más á hacer violencia el hombre de la tierra.
11:1 Al Músico principal: Salmo de David. EN Jehová he confiado; ¿cómo decís á mi alma: Escapa al monte cual ave?
11:2 Porque he aquí, los malos flecharon el arco, apercibieron sus saetas sobre la cuerda, para asaetear en oculto á los rectos de corazón.
11:3 Si fueren destruídos los fundamentos, ¿qué ha de hacer el justo?
11:4 Jehová en el templo de su santidad: la silla de Jehová está en el cielo: sus ojos ven, sus párpados examinan á los hijos de los hombres.
11:5 Jehová prueba al justo; empero al malo y al que ama la violencia, su alma aborrece.
11:6 Sobre los malos lloverá lazos; fuego y azufre, con vientos de torbellinos, será la porción del cáliz de ellos.
11:7 Porque el justo Jehová ama la justicia: al recto mirará su rostro.
12:1 Al Músico principal: sobre Seminith: Salmo de David. SALVA, oh Jehová, porque se acabaron los misericordiosos: porque se han acabado los fieles de entre los hijos de los hombres.
12:2 Mentira habla cada uno con su prójimo; con labios lisonjeros, con corazón doble hablan.
12:3 Destruirá Jehová todos los labios lisonjeros, la lengua que habla grandezas;
12:4 Que dijeron: Por nuestra lengua prevaleceremos; nuestros labios están con nosotros: ¿quién nos es señor?
12:5 Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos, ahora me levantaré, dice Jehová: pondrélos en salvo del que contra ellos se engríe.
12:6 Las palabras de Jehová, palabras limpias; plata refinada en horno de tierra, purificada siete veces.
12:7 Tú, Jehová, los guardarás; guárdalos para siempre de aquesta generación.
12:8 Cercando andan los malos, mientras son exaltados los más viles de los hijos de los hombres.
13:1 Al Músico principal: Salmo de David. ¿HASTA cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
13:2 ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con ansiedad en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?
13:3 Mira, óyeme, Jehová Dios mío: alumbra mis ojos, porque no duerma en muerte;
13:4 Porque no diga mi enemigo, Vencílo: mis enemigos se alegrarán, si yo resbalare.
13:5–6 Mas yo en tu misericordia he confiado: alegraráse mi corazón en tu salud. Cantaré á Jehová, porque me ha hecho bien.
14:1 Al Músico principal: Salmo de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse, hicieron obras abominables; no hay quien haga bien.
14:2 Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres, por ver si había algún entendido, que buscara á Dios.
14:3 Todos declinaron, juntamente se han corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni siquiera uno.
14:4 ¿No tendrán conocimiento todos los que obran iniquidad, que devoran á mi pueblo como si pan comiesen, y á Jehová no invocaron?
14:5 Allí temblaron de espanto; porque Dios está con la nación de los justos.
14:6 El consejo del pobre habéis escarnecido, por cuanto Jehová es su esperanza.
14:7 ¡Quién diese de Sión la salud de Israel! En tornando Jehová la cautividad de su pueblo, se gozará Jacob, y alegraráse Israel.
Texto: Reina-Valera (1909).