Día 3 de 30
Sal 15:1–18:50 · unos 6 min
15:1 Salmo de David. JEHOVÁ, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿quién residirá en el monte de tu santidad?
15:2 El que anda en integridad, y obra justicia, y habla verdad en su corazón.
15:3 El que no detrae con su lengua, ni hace mal á su prójimo, ni contra su prójimo acoge oprobio alguno.
15:4 Aquel á cuyos ojos es menospreciado el vil; mas honra á los que temen á Jehová: y habiendo jurado en daño suyo, no por eso muda.
15:5 Quien su dinero no dió á usura, ni contra el inocente tomó cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará para siempre.
16:1 Michtham de David. GUÁRDAME, oh Dios, porque en ti he confiado.
16:2 Dijiste, oh alma mía, á Jehová: Tú eres el Señor: mi bien á ti no aprovecha;
16:3 Sino á los santos que están en la tierra, y á los íntegros: toda mi afición en ellos.
16:4 Multiplicaránse los dolores de aquellos que sirven diligentes á otro dios: no ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres.
16:5 Jehová es la porción de mi parte y de mi copa; tú sustentarás mi suerte.
16:6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos, y es hermosa la heredad que me ha tocado.
16:7 Bendeciré á Jehová que me aconseja: aun en las noches me enseñan mis riñones.
16:8 A Jehová he puesto siempre delante de mí: porque está á mi diestra no seré conmovido.
16:9 Alegróse por tanto mi corazón, y se gozó mi gloria: también mi carne reposará segura.
16:10 Porque no dejarás mi alma en el sepulcro; ni permitirás que tu santo vea corrupción.
16:11 Me mostrarás la senda de la vida: hartura de alegrías hay con tu rostro; deleites en tu diestra para siempre.
17:1 Oración de David. OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; escucha mi oración hecha sin labios de engaño.
17:2 De delante de tu rostro salga mi juicio; vean tus ojos la rectitud.
17:3 Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; me has apurado, y nada inicuo hallaste: heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.
17:4 Para las obras humanas, por la palabra de tus labios yo me he guardado de las vías del destructor.
17:5 Sustenta mis pasos en tus caminos, porque mis pies no resbalen.
17:6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: inclina á mí tu oído, escucha mi palabra.
17:7 Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían de los que se levantan contra tu diestra.
17:8 Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, escóndeme con la sombra de tus alas,
17:9 De delante de los malos que me oprimen, de mis enemigos que me cercan por la vida.
17:10 Cerrados están con su grosura; con su boca hablan soberbiamente.
17:11 Nuestros pasos nos han cercado ahora: puestos tienen sus ojos para echar nos por tierra.
17:12 Parecen al león que desea hacer presa, y al leoncillo que está escondido.
17:13 Levántate, oh Jehová; prevén su encuentro, póstrale: libra mi alma del malo con tu espada;
17:14 De los hombres con tu mano, oh Jehová, de los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, y cuyo vientre hinches de tu tesoro: hartan sus hijos, y dejan el resto á sus chiquitos.
17:15 Yo en justicia veré tu rostro: seré saciado cuando despertare á tu semejanza.
18:1 Al Músico principal: Salmo de David, siervo de Jehová, el cual profirió á Jehová las palabras de este cántico el día que le libró Jehová de mano de todos sus enemigos, y de mano de Saúl. Entonces dijo: AMARTE he, oh Jehová, fortaleza mía.
18:2 Jehová, roca mía y castillo mío, y mi libertador; Dios mío, fuerte mío, en él confiaré; escudo mío, y el cuerno de mi salud, mi refugio.
18:3 Invocaré á Jehová, digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos.
18:4 Cercáronme dolores de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.
18:5 Dolores del sepulcro me rodearon, previniéronme lazos de muerte.
18:6 En mi angustia invoqué á Jehová, y clamé á mi Dios: él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, á sus oídos.
18:7 Y la tierra fué conmovida y tembló; y moviéronse los fundamentos de los montes, y se estremecieron, porque se indignó él.
18:8 Humo subió de su nariz, y de su boca consumidor fuego; carbones fueron por él encendidos.
18:9 Y bajó los cielos, y descendió; y oscuridad debajo de sus pies.
18:10 Y cabalgó sobre un querubín, y voló: voló sobre las alas del viento.
18:11 Puso tinieblas por escondedero suyo, su pabellón en derredor de sí; oscuridad de aguas, nubes de los cielos.
18:12 Por el resplandor delante de él, sus nubes pasaron; granizo y carbones ardientes.
18:13 Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dió su voz; granizo y carbones de fuego.
18:14 Y envió sus saetas, y desbaratólos; y echó relámpagos, y los destruyó.
18:15 Y aparecieron las honduras de las aguas, y descubriéronse los cimientos del mundo, á tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del viento de tu nariz.
18:16 Envió desde lo alto; tomóme, sacóme de las muchas aguas.
18:17 Libróme de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían, aunque eran ellos más fuertes que yo.
18:18 Asaltáronme en el día de mi quebranto: mas Jehová fué mi apoyo.
18:19 Y sacóme á anchura: libróme, porque se agradó de mí.
18:20 Hame pagado Jehová conforme á mi justicia: conforme á la limpieza de mis manos me ha vuelto.
18:21 Porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impíamente de mi Dios.
18:22 Pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no eché de mí sus estatutos.
18:23 Y fuí íntegro para con él, y cauteléme de mi maldad.
18:24 Pagóme pues Jehová conforme á mi justicia; conforme á la limpieza de mis manos delante de sus ojos.
18:25 Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro.
18:26 Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso.
18:27 Y tú salvarás al pueblo humilde, y humillarás los ojos altivos.
18:28 Tú pues alumbrarás mi lámpara: Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.
18:29 Porque contigo desharé ejércitos; y con mi Dios asaltaré muros.
18:30 Dios, perfecto su camino: es acendrada la palabra de Jehová: escudo es á todos los que en él esperan.
18:31 Porque ¿qué Dios hay fuera de Jehová? ¿y qué fuerte fuera de nuestro Dios?
18:32 Dios es el que me ciñe de fuerza, é hizo perfecto mi camino;
18:33 Quien pone mis pies como pies de ciervas, é hízome estar sobre mis alturas;
18:34 Quien enseña mis manos para la batalla, y será quebrado con mis brazos el arco de acero.
18:35 Dísteme asimismo el escudo de tu salud: y tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha acrecentado.
18:36 Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y no titubearon mis rodillas.
18:37 Perseguido he mis enemigos, y alcancélos, y no volví hasta acabarlos.
18:38 Helos herido, y no podrán levantarse: cayeron debajo de mis pies.
18:39 Pues me ceñiste de fortaleza para la pelea; has agobiado mis enemigos debajo de mí.
18:40 Y dísteme la cerviz de mis enemigos, y destruí á los que me aborrecían.
18:41 Clamaron, y no hubo quien salvase: aun á Jehová, mas no los oyó.
18:42 Y molílos como polvo delante del viento; esparcílos como lodo de las calles.
18:43 Librásteme de contiendas de pueblo: pusísteme por cabecera de gentes: pueblo que yo no conocía, me sirvió.
18:44 Así que hubo oído, me obedeció; los hijos de extraños me mintieron;
18:45 Los extraños flaquearon, y tuvieron miedo desde sus encerramientos.
18:46 Viva Jehová, y sea bendita mi roca; y ensalzado sea el Dios de mi salud:
18:47 El Dios que me da las venganzas, y sujetó pueblos á mí.
18:48 Mi libertador de mis enemigos: hicísteme también superior de mis adversarios; librásteme de varón violento.
18:49 Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, y cantaré á tu nombre.
18:50 El cual engrandece las saludes de su rey, y hace misericordia á su ungido, á David y á su simiente, para siempre.
Texto: Reina-Valera (1909).