Día 22 de 30
Sal 104:1–105:45 · unos 5 min
104:1 BENDICE, alma mía, á Jehová. Jehová, Dios mío, mucho te has engrandecido; haste vestido de gloria y de magnificencia.
104:2 El que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina;
104:3 Que establece sus aposentos entre las aguas; el que pone las nubes por su carroza, el que anda sobre las alas del viento;
104:4 El que hace á sus ángeles espíritus, sus ministros al fuego flameante.
104:5 El fundó la tierra sobre sus basas; no será jamás removida.
104:6 Con el abismo, como con vestido, la cubriste; sobre los montes estaban las aguas.
104:7 A tu reprensión huyeron; al sonido de tu trueno se apresuraron;
104:8 Subieron los montes, descendieron los valles, al lugar que tú les fundaste.
104:9 Pusísteles término, el cual no traspasarán; ni volverán á cubrir la tierra.
104:10 Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos; van entre los montes.
104:11 Abrevan á todas las bestias del campo: quebrantan su sed los asnos montaraces.
104:12 Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos; entre las ramas dan voces.
104:13 El que riega los montes desde sus aposentos: del fruto de sus obras se sacia la tierra.
104:14 El que hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre; sacando el pan de la tierra.
104:15 Y el vino que alegra el corazón del hombre, y el aceite que hace lucir el rostro, y el pan que sustenta el corazón del hombre.
104:16 Llénanse de jugo los árboles de Jehová, los cedros del Líbano que él plantó.
104:17 Allí anidan las aves; en las hayas hace su casa la cigüeña.
104:18 Los montes altos para las cabras monteses; las peñas, madrigueras para los conejos.
104:19 Hizo la luna para los tiempos: el sol conoce su ocaso.
104:20 Pone las tinieblas, y es la noche: en ella corretean todas las bestias de la selva.
104:21 Los leoncillos braman á la presa, y para buscar de Dios su comida.
104:22 Sale el sol, recógense, y échanse en sus cuevas.
104:23 Sale el hombre á su hacienda, y á su labranza hasta la tarde.
104:24 ¡Cuán muchas son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría: la tierra está llena de tus beneficios.
104:25 Asimismo esta gran mar y ancha de términos: en ella pescados sin número, animales pequeños y grandes.
104:26 Allí andan navíos; allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.
104:27 Todos ellos esperan en ti, para que les des su comida á su tiempo.
104:28 Les das, recogen; abres tu mano, hártanse de bien.
104:29 Escondes tu rostro, túrbanse: les quitas el espíritu, dejan de ser, y tórnanse en su polvo.
104:30 Envías tu espíritu, críanse: y renuevas la haz de la tierra.
104:31 Sea la gloria de Jehová para siempre; alégrese Jehová en sus obras;
104:32 El cual mira á la tierra, y ella tiembla; toca los montes, y humean.
104:33 A Jehová cantaré en mi vida: á mi Dios salmearé mientras viviere.
104:34 Serme ha suave hablar de él: yo me alegraré en Jehová.
104:35 Sean consumidos de la tierra los pecadores, y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Jehová. Aleluya.
105:1 ALABAD á Jehová, invocad su nombre: haced notorias sus obras en los pueblos.
105:2 Cantadle, cantadle salmos: hablad de todas sus maravillas.
105:3 Gloriaos en su santo nombre: alégrese el corazón de los que buscan á Jehová.
105:4 Buscad á Jehová, y su fortaleza: buscad siempre su rostro.
105:5 Acordaos de sus maravillas que hizo, de sus prodigios y de los juicios de su boca,
105:6 Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos.
105:7 El es Jehová nuestro Dios; en toda la tierra son sus juicios.
105:8 Acordóse para siempre de su alianza; de la palabra que mandó para mil generaciones,
105:9 La cual concertó con Abraham; y de su juramento á Isaac.
105:10 Y establecióla á Jacob por decreto, á Israel por pacto sempiterno,
105:11 Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán por cordel de vuestra heredad.
105:12 Esto siendo ellos pocos hombres en número, y extranjeros en ella.
105:13 Y anduvieron de gente en gente, de un reino á otro pueblo.
105:14 No consintió que hombre los agraviase; y por causa de ellos castigó los reyes.
105:15 No toquéis, dijo, á mis ungidos, ni hagáis mal á mis profetas.
105:16 Y llamó al hambre sobre la tierra, y quebrantó todo mantenimiento de pan.
105:17 Envió un varón delante de ellos, á José, que fué vendido por siervo.
105:18 Afligieron sus pies con grillos; en hierro fué puesta su persona.
105:19 Hasta la hora que llegó su palabra, el dicho de Jehová le probó.
105:20 Envió el rey, y soltóle; el señor de los pueblos, y desatóle.
105:21 Púsolo por señor de su casa, y por enseñoreador en toda su posesión;
105:22 Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, y á sus ancianos enseñara sabiduría.
105:23 Después entró Israel en Egipto, y Jacob fué extranjero en la tierra de Châm.
105:24 Y multiplicó su pueblo en gran manera, é hízolo fuerte más que sus enemigos.
105:25 Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, para que contra sus siervos pensasen mal.
105:26 Envió á su siervo Moisés, y á Aarón al cual escogió.
105:27 Pusieron en ellos las palabras de sus señales, y sus prodigios en la tierra de Châm.
105:28 Echó tinieblas, é hizo oscuridad; y no fueron rebeldes á su palabra.
105:29 Volvió sus aguas en sangre, y mató sus pescados.
105:30 Produjo su tierra ranas, aun en las cámaras de sus reyes.
105:31 Dijo, y vinieron enjambres de moscas, y piojos en todo su término.
105:32 Volvió en su tierra sus lluvias en granizo, y en fuego de llamaradas.
105:33 E hirió sus viñas y sus higueras, y quebró los árboles de su término.
105:34 Dijo, y vinieron langostas, y pulgón sin número;
105:35 Y comieron toda la hierba de su país, y devoraron el fruto de su tierra.
105:36 Hirió además á todos los primogénitos en su tierra, el principio de toda su fuerza.
105:37 Y sacólos con plata y oro; y no hubo en sus tribus enfermo.
105:38 Egipto se alegró de que salieran; porque su terror había caído sobre ellos.
105:39 Extendió una nube por cubierta, y fuego para alumbrar la noche.
105:40 Pidieron, é hizo venir codornices; y saciólos de pan del cielo.
105:41 Abrió la peña, y fluyeron aguas; corrieron por los secadales como un río.
105:42 Porque se acordó de su santa palabra, dada á Abraham su siervo.
105:43 Y sacó á su pueblo con gozo; con júbilo á sus escogidos.
105:44 Y dióles las tierras de las gentes; y las labores de las naciones heredaron:
105:45 Para que guardasen sus estatutos, y observasen sus leyes. Aleluya.
Texto: Reina-Valera (1909).