Día 23 de 30
Sal 106:1–108:13 · unos 6 min
106:1 ALELUYA. Alabad á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
106:2 ¿Quién expresará las valentías de Jehová? ¿ quién contará sus alabanzas?
106:3 Dichosos los que guardan juicio, los que hacen justicia en todo tiempo.
106:4 Acuérdate de mí, oh Jehová, según tu benevolencia para con tu pueblo: visítame con tu salud;
106:5 Para que yo vea el bien de tus escogidos, para que me goce en la alegría de tu gente, y me gloríe con tu heredad.
106:6 Pecamos con nuestros padres, hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
106:7 Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas; no se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias; sino que se rebelaron junto á la mar, en el mar Bermejo.
106:8 Salvólos empero por amor de su nombre, para hacer notoria su fortaleza.
106:9 Y reprendió al mar Bermejo, y secólo; é hízoles ir por el abismo, como por un desierto.
106:10 Y salvólos de mano del enemigo, y rescatólos de mano del adversario.
106:11 Y cubrieron las aguas á sus enemigos: no quedó uno de ellos.
106:12 Entonces creyeron á sus palabras, y cantaron su alabanza.
106:13 Apresuráronse, olvidáronse de sus obras; no esperaron en su consejo.
106:14 Y desearon con ansia en el desierto; y tentaron á Dios en la soledad.
106:15 Y él les dió lo que pidieron; mas envió flaqueza en sus almas.
106:16 Tomaron después celo contra Moisés en el campo, y contra Aarón el santo de Jehová.
106:17 Abrióse la tierra, y tragó á Dathán, y cubrió la compañía de Abiram.
106:18 Y encendióse el fuego en su junta; la llama quemó los impíos.
106:19 Hicieron becerro en Horeb, y encorváronse á un vaciadizo.
106:20 Así trocaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba.
106:21 Olvidaron al Dios de su salud, que había hecho grandezas en Egipto;
106:22 Maravillas en la tierra de Châm, cosas formidables sobre el mar Bermejo.
106:23 Y trató de destruirlos, á no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, á fin de apartar su ira, para que no los destruyese.
106:24 Empero aborrecieron la tierra deseable: no creyeron á su palabra;
106:25 Antes murmuraron en sus tiendas, y no oyeron la voz de Jehová.
106:26 Por lo que alzó su mano á ellos, en orden á postrarlos en el desierto,
106:27 Y humillar su simiente entre las gentes, y esparcirlos por las tierras.
106:28 Allegáronse asimismo á Baal-peor, y comieron los sacrificios de los muertos.
106:29 Y ensañaron á Dios con sus obras, y desarrollóse la mortandad en ellos.
106:30 Entonces se levantó Phinees, é hizo juicio; y se detuvo la plaga.
106:31 Y fuéle contado á justicia de generación en generación para siempre.
106:32 También le irritaron en las aguas de Meriba: é hizo mal á Moisés por causa de ellos;
106:33 Porque hicieron se rebelase su espíritu, como lo expresó con sus labios.
106:34 No destruyeron los pueblos que Jehová les dijo;
106:35 Antes se mezclaron con las gentes, y aprendieron sus obras,
106:36 Y sirvieron á sus ídolos; los cuales les fueron por ruina.
106:37 Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios;
106:38 Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, que sacrificaron á los ídolos de Canaán: y la tierra fué contaminada con sangre.
106:39 Contamináronse así con sus obras, y fornicaron con sus hechos.
106:40 Encendióse por tanto el furor de Jehová sobre su pueblo, y abominó su heredad:
106:41 Y entrególos en poder de las gentes, y enseñoreáronse de ellos los que los aborrecían.
106:42 Y sus enemigos los oprimieron, y fueron quebrantados debajo de su mano.
106:43 Muchas veces los libró; mas ellos se rebelaron á su consejo, y fueron humillados por su maldad.
106:44 El con todo, miraba cuando estaban en angustia, y oía su clamor:
106:45 Y acordábase de su pacto con ellos, y arrepentíase conforme á la muchedumbre de sus miseraciones.
106:46 Hizo asimismo tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
106:47 Sálvanos, Jehová Dios nuestro, y júntanos de entre las gentes, para que loemos tu santo nombre, para que nos gloriemos en tus alabanzas.
106:48 Bendito Jehová Dios de Israel, desde el siglo y hasta el siglo: y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.
107:1 ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
107:2 Dígan lo los redimidos de Jehová, los que ha redimido del poder del enemigo,
107:3 Y los ha congregado de las tierras, del oriente y del occidente, del aquilón y de la mar.
107:4 Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, no hallando ciudad de población.
107:5 Hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos.
107:6 Habiendo empero clamado á Jehová en su angustia, librólos de sus aflicciones:
107:7 Y dirigiólos por camino derecho, para que viniesen á ciudad de población.
107:8 Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
107:9 Porque sació al alma menesterosa, y llenó de bien al alma hambrienta.
107:10 Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, aprisionados en aflicción y en hierros;
107:11 Por cuanto fueron rebeldes á las palabras de Jehová, y aborrecieron el consejo del Altísimo,
107:12 Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, cayeron y no hubo quien les ayudase;
107:13 Luego que clamaron á Jehová en su angustia, librólos de sus aflicciones.
107:14 Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, y rompió sus prisiones.
107:15 Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
107:16 Porque quebrantó las puertas de bronce, y desmenuzó los cerrojos de hierro.
107:17 Los insensatos, á causa del camino de su rebelión y á causa de sus maldades, fueron afligidos.
107:18 Su alma abominó toda vianda, y llegaron hasta las puertas de la muerte.
107:19 Mas clamaron á Jehová en su angustia, y salvólos de sus aflicciones.
107:20 Envió su palabra, y curólos, y librólos de su ruina.
107:21 Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres:
107:22 Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, y publiquen sus obras con júbilo.
107:23 Los que descienden á la mar en navíos, y hacen negocio en las muchas aguas,
107:24 Ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en el profundo.
107:25 El dijo, é hizo saltar el viento de la tempestad, que levanta sus ondas.
107:26 Suben á los cielos, descienden á los abismos: sus almas se derriten con el mal.
107:27 Tiemblan, y titubean como borrachos, y toda su ciencia es perdida.
107:28 Claman empero á Jehová en su angustia, y líbralos de sus aflicciones.
107:29 Hace parar la tempestad en sosiego, y se apaciguan sus ondas.
107:30 Alégranse luego porque se reposaron; y él los guía al puerto que deseaban.
107:31 Alaben la misericordia de Jehová, y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
107:32 Y ensálcenlo en la congregación del pueblo; y en consistorio de ancianos lo alaben.
107:33 El vuelve los ríos en desierto, y los manantiales de las aguas en secadales;
107:34 La tierra fructífera en salados, por la maldad de los que la habitan.
107:35 Vuelve el desierto en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales.
107:36 Y allí aposenta á los hambrientos, y disponen ciudad para habitación;
107:37 Y siembran campos, y plantan viñas, y rinden crecido fruto.
107:38 Y los bendice, y se multiplican en gran manera; y no disminuye sus bestias.
107:39 Y luego son menoscabados y abatidos á causa de tiranía, de males y congojas.
107:40 El derrama menosprecio sobre los príncipes, y les hace andar errados, vagabundos, sin camino:
107:41 Y levanta al pobre de la miseria, y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
107:42 Vean los rectos, y alégrense; y toda maldad cierre su boca.
107:43 ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, y entenderá las misericordias de Jehová?
108:1 Canción: Salmo de David. MI corazón está dispuesto, oh Dios; cantaré y salmearé todavía en mi gloria.
108:2 Despiértate, salterio y arpa: despertaré al alba.
108:3 Te alabaré, oh Jehová, entre los pueblos; á ti cantaré salmos entre las naciones.
108:4 Porque grande más que los cielos es tu misericordia, y hasta los cielos tu verdad.
108:5 Ensálzate, oh Dios, sobre los cielos; y sobre toda la tierra tu gloria.
108:6 Para que sean librados tus amados, salva con tu diestra y respóndeme.
108:7 Dios habló por su santuario: alegraréme, repartiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
108:8 Mío es Galaad, mío es Manasés; y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá es mi legislador;
108:9 Moab, la vasija de mi lavatorio: sobre Edom echaré mi calzado; regocijaréme sobre Palestina.
108:10 ¿Quién me guiará á la ciudad fortalecida? ¿quién me guiará hasta Idumea?
108:11 Ciertamente tú, oh Dios, que nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
108:12 Danos socorro en la angustia: porque mentirosa es la salud del hombre.
108:13 En Dios haremos proezas: y él hollará nuestros enemigos.
Texto: Reina-Valera (1909).