Día 25 de 30
Sal 116:1–119:55 · unos 6 min
116:1 AMO á Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.
116:2 Porque ha inclinado á mí su oído, invocaré le por tanto en todos mis días.
116:3 Rodeáronme los dolores de la muerte, me encontraron las angustias del sepulcro: angustia y dolor había yo hallado.
116:4 Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Libra ahora, oh Jehová, mi alma.
116:5 Clemente es Jehová y justo; sí, misericordioso es nuestro Dios.
116:6 Jehová guarda á los sinceros: estaba yo postrado, y salvóme.
116:7 Vuelve, oh alma mía, á tu reposo; porque Jehová te ha hecho bien.
116:8 Pues tú has librado mi alma de la muerte, mis ojos de lágrimas, y mis pies de desbarrar.
116:9 Andaré delante de Jehová en la tierra de los vivientes.
116:10 Creí; por tanto hablé, estando afligido en gran manera.
116:11 Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.
116:12 ¿Qué pagaré á Jehová por todos sus beneficios para conmigo?
116:13 Tomaré la copa de la salud, é invocaré el nombre de Jehová.
116:14 Ahora pagaré mis votos á Jehová delante de todo su pueblo.
116:15 Estimada es en los ojos de Jehová la muerte de sus santos.
116:16 Oh Jehová, que yo soy tu siervo, yo tu siervo, hijo de tu sierva: rompiste mis prisiones.
116:17 Te ofreceré sacrificio de alabanza, é invocaré el nombre de Jehová.
116:18 A Jehová pagaré ahora mis votos delante de todo su pueblo;
116:19 En los atrios de la casa de Jehová, en medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya.
117:1 ALABAD á Jehová, naciones todas; pueblos todos, alabadle.
117:2 Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; y la verdad de Jehová es para siempre. Aleluya.
118:1 ALABAD á Jehová, porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
118:2 Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia.
118:3 Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia.
118:4 Digan ahora los que temen á Jehová: Que para siempre es su misericordia.
118:5 Desde la angustia invoqué á JAH; y respondióme JAH, poniéndome en anchura.
118:6 Jehová está por mí: no temeré lo que me pueda hacer el hombre.
118:7 Jehová está por mí entre los que me ayudan: por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
118:8 Mejor es esperar en Jehová que esperar en hombre.
118:9 Mejor es esperar en Jehová que esperar en príncipes.
118:10 Todas las gentes me cercaron: en nombre de Jehová, que yo los romperé.
118:11 Cercáronme y asediáronme: en nombre de Jehová, que yo los romperé.
118:12 Cercáronme como abejas; fueron apagados como fuegos de espinos: en nombre de Jehová, que yo los romperé.
118:13 Empujásteme con violencia para que cayese: empero ayudóme Jehová.
118:14 Mi fortaleza y mi canción es JAH; y él me ha sido por salud.
118:15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos: la diestra de Jehová hace proezas.
118:16 La diestra de Jehová sublime: la diestra de Jehová hace valentías.
118:17 No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de JAH.
118:18 Castigóme gravemente JAH: mas no me entregó á la muerte.
118:19 Abridme las puertas de la justicia: entraré por ellas, alabaré á JAH.
118:20 Esta puerta de Jehová, por ella entrarán los justos.
118:21 Te alabaré, porque me has oído, y me fuiste por salud.
118:22 La piedra que desecharon los edificadores, ha venido á ser cabeza del ángulo.
118:23 De parte de Jehová es esto: es maravilla en nuestros ojos.
118:24 Este es el día que hizo Jehová: nos gozaremos y alegraremos en él.
118:25 Oh Jehová, salva ahora, te ruego: oh Jehová, ruégote hagas prosperar ahora.
118:26 Bendito el que viene en nombre de Jehová: desde la casa de Jehová os bendecimos.
118:27 Dios es Jehová que nos ha resplandecido: atad víctimas con cuerdas á los cuernos del altar.
118:28 Mi Dios eres tú, y á ti alabaré: Dios mío, á ti ensalzaré.
118:29 Alabad á Jehová porque es bueno; porque para siempre es su misericordia.
119:1 ALEPH. BIENAVENTURADOS los perfectos de camino; los que andan en la ley de Jehová.
119:2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, y con todo el corazón le buscan:
119:3 Pues no hacen iniquidad los que andan en sus caminos.
119:4 Tú encargaste que sean muy guardados tus mandamientos.
119:5 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos á observar tus estatutos!
119:6 Entonces no sería yo avergonzado, cuando atendiese á todos tus mandamientos.
119:7 Te alabaré con rectitud de corazón, cuando aprendiere los juicios de tu justicia.
119:8 Tus estatutos guardaré: no me dejes enteramente.
119:9 BETH ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
119:10 Con todo mi corazón te he buscado: no me dejes divagar de tus mandamientos.
119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
119:12 Bendito tú, oh Jehová: enséñame tus estatutos.
119:13 Con mis labios he contado todos los juicios de tu boca.
119:14 Heme gozado en el camino de tus testimonios, como sobre toda riqueza.
119:15 En tus mandamientos meditaré, consideraré tus caminos.
119:16 Recrearéme en tus estatutos: no me olvidaré de tus palabras.
119:17 GIMEL. Haz bien á tu siervo; que viva y guarde tu palabra.
119:18 Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley.
119:19 Advenedizo soy yo en la tierra: no encubras de mí tus mandamientos.
119:20 Quebrantada está mi alma de desear tus juicios en todo tiempo.
119:21 Destruiste á los soberbios malditos, que se desvían de tus mandamientos.
119:22 Aparta de mí oprobio y menosprecio; porque tus testimonios he guardado.
119:23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
119:24 Pues tus testimonios son mis deleites, y mis consejeros.
119:25 DALETH. Pegóse al polvo mi alma: vivifícame según tu palabra.
119:26 Mis caminos te conté, y me has respondido: enséñame tus estatutos.
119:27 Hazme entender el camino de tus mandamientos, y hablaré de tus maravillas.
119:28 Deshácese mi alma de ansiedad: corrobórame según tu palabra.
119:29 Aparta de mí camino de mentira; y hazme la gracia de tu ley.
119:30 Escogí el camino de la verdad; he puesto tus juicios delante de mí.
119:31 Allegádome he á tus testimonios; oh Jehová, no me avergüences.
119:32 Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanchares mi corazón.
119:33 HE. Enséñame, oh Jehová, el camino de tus estatutos, y guardarélo hasta el fin.
119:34 Dame entendimiento, y guardaré tu ley; y la observaré de todo corazón.
119:35 Guíame por la senda de tus mandamientos; porque en ella tengo mi voluntad.
119:36 Inclina mi corazón á tus testimonios, y no á la avaricia.
119:37 Aparta mis ojos, que no vean la vanidad; avívame en tu camino.
119:38 Confirma tu palabra á tu siervo, que te teme.
119:39 Quita de mí el oprobio que he temido: porque buenos son tus juicios.
119:40 He aquí yo he codiciado tus mandamientos: vivifícame en tu justicia.
119:41 VAU. Y venga á mí tu misericordia, oh Jehová; tu salud, conforme á tu dicho.
119:42 Y daré por respuesta á mi avergonzador, que en tu palabra he confiado.
119:43 Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad; porque á tu juicio espero.
119:44 Y guardaré tu ley siempre, por siglo de siglo.
119:45 Y andaré en anchura, porque busqué tus mandamientos.
119:46 Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, y no me avergonzaré.
119:47 Y deleitaréme en tus mandamientos, que he amado.
119:48 Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos, que amé; y meditaré en tus estatutos.
119:49 ZAIN. Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, en la cual me has hecho esperar.
119:50 Esta es mi consuelo en mi aflicción: porque tu dicho me ha vivificado.
119:51 Los soberbios se burlaron mucho de mí: mas no me he apartado de tu ley.
119:52 Acordéme, oh Jehová, de tus juicios antiguos, y consoléme.
119:53 Horror se apoderó de mí, á causa de los impíos que dejan tu ley.
119:54 Cánticos me fueron tus estatutos en la mansión de mis peregrinaciones.
119:55 Acordéme en la noche de tu nombre, oh Jehová, y guardé tu ley.
Texto: Reina-Valera (1909).