BIBLIAEdición Baikal
ES
Ajustes

Día 29 de 30

Sal 139:1–143:12 · unos 5 min

Sal 139:1–143:12

139:1 Al Músico principal: Salmo de David. OH Jehová, tú me has examinado y conocido.

139:2 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos.

139:3 Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos.

139:4 Pues aun no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

139:5 Detrás y delante me guarneciste, y sobre mí pusiste tu mano.

139:6 Más maravillosa es la ciencia que mi capacidad; alta es, no puedo comprenderla.

139:7 ¿Adónde me iré de tu espíritu? ¿y adónde huiré de tu presencia?

139:8 Si subiere á los cielos, allí estás tú: y si en abismo hiciere mi estrado, he aquí allí tú estás.

139:9 Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo de la mar,

139:10 Aun allí me guiará tu mano, y me asirá tu diestra.

139:11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; aun la noche resplandecerá tocante á mí.

139:12 Aun las tinieblas no encubren de ti, y la noche resplandece como el día: lo mismo te son las tinieblas que la luz.

139:13 Porque tú poseiste mis riñones; cubrísteme en el vientre de mi madre.

139:14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras: estoy maravillado, y mi alma lo conoce mucho.

139:15 No fué encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fuí formado, y compaginado en lo más bajo de la tierra.

139:16 Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.

139:17 Así que ¡cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡cuán multiplicadas son sus cuentas!

139:18 Si los cuento, multiplícanse más que la arena: despierto, y aun estoy contigo.

139:19 De cierto, oh Dios, matarás al impío; apartaos pues de mí, hombres sanguinarios.

139:20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti: tus enemigos toman en vano tu nombre.

139:21 ¿No tengo en odio, oh Jehová, á los que te aborrecen, y me conmuevo contra tus enemigos?

139:22 Aborrézcolos con perfecto odio; téngolos por enemigos.

139:23 Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón: pruébame y reconoce mis pensamientos:

139:24 Y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno.

140:1 Al Músico principal: Salmo de David. LÍBRAME, oh Jehová, de hombre malo: guárdame de hombre violento;

140:2 Los cuales maquinan males en el corazón, cada día urden contiendas.

140:3 Aguzaron su lengua como la serpiente; veneno de áspid hay debajo de sus labios. (Selah.)

140:4 Guárdame, oh Jehová, de manos del impío, presérvame del hombre injurioso; que han pensado de trastornar mis pasos.

140:5 Hanme escondido lazo y cuerdas los soberbios; han tendido red junto á la senda; me han puesto lazos. (Selah.)

140:6 He dicho á Jehová: Dios mío eres tú; escucha, oh Jehová, la voz de mis ruegos.

140:7 Jehová Señor, fortaleza de mi salud, tú pusiste á cubierto mi cabeza el día de las armas.

140:8 No des, oh Jehová, al impío sus deseos; no saques adelante su pensamiento, que no se ensoberbezca. (Selah.)

140:9 En cuanto á los que por todas partes me rodean, la maldad de sus propios labios cubrirá su cabeza.

140:10 Caerán sobre ellos brasas; Dios los hará caer en el fuego, en profundos hoyos de donde no salgan.

140:11 El hombre deslenguado no será firme en la tierra: el mal cazará al hombre injusto para derribarle.

140:12 Yo sé que hará Jehová el juicio del afligido, el juicio de los menesterosos.

140:13 Ciertamente los justos alabarán tu nombre; los rectos morarán en tu presencia.

141:1 Salmo de David. JEHOVÁ, á ti he clamado: apresúrate á mí; escucha mi voz, cuando te invocare.

141:2 Sea enderezada mi oración delante de ti como un perfume, el don de mis manos como la ofrenda de la tarde.

141:3 Pon, oh Jehová, guarda á mi boca: guarda la puerta de mis labios.

141:4 No dejes se incline mi corazón á cosa mala, á hacer obras impías con los que obran iniquidad, y no coma yo de sus deleites.

141:5 Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo que no me herirá la cabeza: así que aun mi oración tendrán en sus calamidades.

141:6 Serán derribados en lugares peñascosos sus jueces, y oirán mis palabras, que son suaves.

141:7 Como quien hiende y rompe la tierra, son esparcidos nuestros huesos á la boca de la sepultura.

141:8 Por tanto á ti, oh Jehová Señor, miran mis ojos: en ti he confiado, no desampares mi alma.

141:9 Guárdame de los lazos que me han tendido, y de los armadijos de los que obran iniquidad.

141:10 Caigan los impíos á una en sus redes, mientras yo pasaré adelante.

142:1 Masquil de David: Oración que hizo cuando estaba en la cueva. CON mi voz clamaré á Jehová, con mi voz pediré á Jehová misericordia.

142:2 Delante de él derramaré mi querella; delante de él denunciaré mi angustia.

142:3 Cuando mi espíritu se angustiaba dentro de mí, tú conociste mi senda. En el camino en que andaba, me escondieron lazo.

142:4 Miraba á la mano derecha, y observaba; mas no había quien me conociese; no tuve refugio, no había quien volviese por mi vida.

142:5 Clamé á ti, oh Jehová, dije: Tú eres mi esperanza, y mi porción en la tierra de los vivientes.

142:6 Escucha mi clamor, que estoy muy afligido; líbrame de los que me persiguen, porque son más fuertes que yo.

142:7 Saca mi alma de la cárcel para que alabe tu nombre: Me rodearán los justos, porque tú me serás propicio.

143:1 Salmo de David. OH Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos: respóndeme por tu verdad, por tu justicia.

143:2 Y no entres en juicio con tu siervo; porque no se justificará delante de ti ningún viviente.

143:3 Porque ha perseguido el enemigo mi alma; ha postrado en tierra mi vida; hame hecho habitar en tinieblas como los ya muertos.

143:4 Y mi espíritu se angustió dentro de mí; pasmóse mi corazón.

143:5 Acordéme de los días antiguos; meditaba en todas tus obras; reflexionaba en las obras de tus manos.

143:6 Extendí mis manos á ti; mi alma á ti como la tierra sedienta. (Selah.)

143:7 Respóndeme presto, oh Jehová que desmaya mi espíritu: no escondas de mí tu rostro, y venga yo á ser semejante á los que descienden á la sepultura.

143:8 Hazme oir por la mañana tu misericordia, porque en ti he confiado: hazme saber el camino por donde ande, porque á ti he alzado mi alma.

143:9 Líbrame de mis enemigos, oh Jehová: á ti me acojo.

143:10 Enséñame á hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios: tu buen espíritu me guíe á tierra de rectitud.

143:11 Por tu nombre, oh Jehová me vivificarás: por tu justicia, sacarás mi alma de angustia.

143:12 Y por tu misericordia disiparás mis enemigos, y destruirás todos los adversarios de mi alma: porque yo soy tu siervo.

Texto: Reina-Valera (1909).