Día 1 de 365
Gn 1:1–2:25, Mt 1:1–25, Sal 1:1–6
Antiguo Testamento
1:1 EN el principio crió Dios los cielos y la tierra.
1:2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.
1:3 Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz.
1:4 Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas.
1:5 Y llamó Dios á la luz Día, y á las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día.
1:6 Y dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas.
1:7 E hizo Dios la expansión, y apartó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión: y fué así.
1:8 Y llamó Dios á la expansión Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo.
1:9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así.
1:10 Y llamó Dios á la seca Tierra, y á la reunión de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno.
1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé simiente; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su simiente esté en él, sobre la tierra: y fué así.
1:12 Y produjo la tierra hierba verde, hierba que da simiente según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya simiente está en él, según su género: y vió Dios que era bueno.
1:13 Y fué la tarde y la mañana el día tercero.
1:14 Y dijo Dios: Sean lumbreras en la expansión de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y para las estaciones, y para días y años;
1:15 Y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fué así.
1:16 E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche: hizo también las estrellas.
1:17 Y púsolas Dios en la expansión de los cielos, para alumbrar sobre la tierra,
1:18 Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno.
1:19 Y fué la tarde y la mañana el día cuarto.
1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos.
1:21 Y crió Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva que anda arrastrando, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie: y vió Dios que era bueno.
1:22 Y Dios los bendijo diciendo: Fructificad y multiplicad, y henchid las aguas en los mares, y las aves se multipliquen en la tierra.
1:23 Y fué la tarde y la mañana el día quinto.
1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie: y fué así.
1:25 E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que anda arrastrando sobre la tierra según su especie: y vió Dios que era bueno.
1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre á nuestra imagen, conforme á nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra.
1:27 Y crió Dios al hombre á su imagen, á imagen de Dios lo crió; varón y hembra los crió.
1:28 Y los bendijo Dios; y díjoles Dios: Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
1:29 Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda hierba que da simiente, que está sobre la haz de toda la tierra; y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente, seros ha para comer.
1:30 Y á toda bestia de la tierra, y á todas las aves de los cielos, y á todo lo que se mueve sobre la tierra, en que hay vida, toda hierba verde les será para comer: y fué así.
1:31 Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fué la tarde y la mañana el día sexto.
2:1 Y FUERON acabados los cielos y la tierra, y todo su ornamento.
2:2 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.
2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificólo, porque en él reposó de toda su obra que había Dios criado y hecho.
2:4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y los cielos,
2:5 Y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda hierba del campo antes que naciese: porque aun no había Jehová Dios hecho llover sobre la tierra, ni había hombre para que labrase la tierra;
2:6 Mas subía de la tierra un vapor, que regaba toda la faz de la tierra.
2:7 Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fué el hombre en alma viviente.
2:8 Y había Jehová Dios plantado un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que había formado.
2:9 Y había Jehová Dios hecho nacer de la tierra todo árbol delicioso á la vista, y bueno para comer: también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia del bien y del mal.
2:10 Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí se repartía en cuatro ramales.
2:11 El nombre del uno era Pisón: éste es el que cerca toda la tierra de Havilah, donde hay oro:
2:12 Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio y piedra cornerina.
2:13 El nombre del segundo río es Gihón: éste es el que rodea toda la tierra de Etiopía.
2:14 Y el nombre del tercer río es Hiddekel: éste es el que va delante de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.
2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y le puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.
2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás;
2:17 Mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás de él; porque el día que de él comieres, morirás.
2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; haréle ayuda idónea para él.
2:19 Formó, pues, Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas á Adam, para que viese cómo les había de llamar; y todo lo que Adam llamó á los animales vivientes, ese es su nombre.
2:20 Y puso Adam nombres á toda bestia y ave de los cielos y á todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda que estuviese idónea para él.
2:21 Y Jehová Dios hizo caer sueño sobre Adam, y se quedó dormido: entonces tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar;
2:22 Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y trájola al hombre.
2:23 Y dijo Adam: Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne: ésta será llamada Varona, porque del varón fué tomada.
2:24 Por tanto, dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne.
2:25 Y estaban ambos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.
Nuevo Testamento
1 LIBRO de la generación de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham.
2 Abraham engendró á Isaac: é Isaac engendró á Jacob: y Jacob engendró á Judas y á sus hermanos:
3 Y Judas engendró de Thamar á Phares y á Zara: y Phares engendró á Esrom: y Esrom engendró á Aram:
4 Y Aram engendró á Aminadab: y Aminadab engendró á Naassón: y Naassón engendró á Salmón:
5 Y Salmón engendró de Rachâb á Booz, y Booz engendró de Ruth á Obed: y Obed engendró á Jessé:
6 Y Jessé engendró al rey David: y el rey David engendró á Salomón de la que fué mujer de Urías:
7 Y Salomón engendró á Roboam: y Roboam engendró á Abía: y Abía engendró á Asa:
8 Y Asa engendró á Josaphat: y Josaphat engendró á Joram: y Joram engendró á Ozías:
9 Y Ozías engendró á Joatam: y Joatam engendró á Achâz: y Achâz engendró á Ezechîas:
10 Y Ezechîas engendró á Manasés: y Manasés engendró á Amón: y Amón engendró á Josías:
11 Y Josías engendró á Jechônías y á sus hermanos, en la transmigración de Babilonia.
12 Y después de la transmigración de Babilonia, Jechônías engendró á Salathiel: y Salathiel engendró á Zorobabel:
13 Y Zorobabel engendró á Abiud: y Abiud engendró á Eliachîm: y Eliachîm engendró á Azor:
14 Y Azor engendró á Sadoc: y Sadoc engendró á Achîm: y Achîm engendró á Eliud:
15 Y Eliud engendró á Eleazar: y Eleazar engendró á Mathán: y Mathán engendró á Jacob:
16 Y Jacob engendró á José, marido de María, de la cual nació Jesús, el cual es llamado el Cristo.
17 De manera que todas las generaciones desde Abraham hasta David son catorce generaciones: y desde David hasta la transmigración de Babilonia, catorce generaciones: y desde la transmigración de Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.
18 Y el nacimiento de Jesucristo fué así: Que siendo María su madre desposada con José, antes que se juntasen, se halló haber concebido del Espíritu Santo.
19 Y José su marido, como era justo, y no quisiese infamarla, quiso dejarla secretamente.
20 Y pensando él en esto, he aquí el ángel del Señor le aparece en sueños, diciendo: José, hijo de David, no temas de recibir á María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es.
21 Y parirá un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará á su pueblo de sus pecados.
22 Todo esto aconteció para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo:
23 He aquí la virgen concebirá y parirá un hijo, y llamarás su nombre Emmanuel, que declarado, es: Con nosotros Dios.
24 Y despertando José del sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, y recibió á su mujer.
25 Y no la conoció hasta que parió á su hijo primogénito: y llamó su nombre JESUS.
Salmo
1 BIENAVENTURADO el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado;
2 Antes en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche.
3 Y será como el árbol plantado junto á arroyos de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.
4 No así los malos: sino como el tamo que arrebata el viento.
5 Por tanto no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos.
6 Porque Jehová conoce el camino de los justos; mas la senda de los malos perecerá.
Texto: Reina-Valera (1909).