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Día 2 de 365

Gn 3:1–5:32, Mt 2:1–23, Pr 1:1–9

Antiguo Testamento

Gn 3:1–5:32

3:1 EMPERO la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo á la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?

3:2 Y la mujer respondió á la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos;

3:3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis.

3:4 Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis;

3:5 Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal.

3:6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella.

3:7 Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

3:9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?

3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme.

3:11 Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

3:12 Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí.

3:13 Entonces Jehová Dios dijo á la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

3:14 Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida:

3:15 Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.

3:16 A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti.

3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida;

3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo;

3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado.

3:20 Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva; por cuanto ella era madre de todos los vivientes.

3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y á su mujer túnicas de pieles, y vistiólos.

3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de Nos sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre:

3:23 Y sacólo Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fué tomado.

3:24 Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía á todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.

4:1 Y CONOCIÓ Adam á su mujer Eva, la cual concibió y parió á Caín, y dijo: Adquirido he varón por Jehová.

4:2 Y después parió á su hermano Abel. Y fué Abel pastor de ovejas, y Caín fué labrador de la tierra.

4:3 Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda á Jehová.

4:4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de su grosura. Y miró Jehová con agrado á Abel y á su ofrenda;

4:5 Mas no miró propicio á Caín y á la ofrenda suya. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante.

4:6 Entonces Jehová dijo á Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué se ha inmutado tu rostro?

4:7 Si bien hicieres, ¿no serás ensalzado? y si no hicieres bien, el pecado está á la puerta: con todo esto, á ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él.

4:8 Y habló Caín á su hermano Abel: y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y le mató.

4:9 Y Jehová dijo á Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé; ¿soy yo guarda de mi hermano?

4:10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama á mí desde la tierra.

4:11 Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano:

4:12 Cuando labrares la tierra, no te volverá á dar su fuerza: errante y extranjero serás en la tierra.

4:13 Y dijo Caín á Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada.

4:14 He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.

4:15 Y respondióle Jehová: Cierto que cualquiera que matare á Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo hiriese cualquiera que le hallara.

4:16 Y salió Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.

4:17 Y conoció Caín á su mujer, la cual concibió y parió á Henoch: y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Henoch.

4:18 Y á Henoch nació Irad, é Irad engendró á Mehujael, y Mehujael engendró á Methusael, y Methusael engendró á Lamech.

4:19 Y tomó para sí Lamech dos mujeres; el nombre de la una fué Ada, y el nombre de la otra Zilla.

4:20 Y Ada parió á Jabal, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y crían ganados.

4:21 Y el nombre de su hermano fué Jubal, el cual fué padre de todos los que manejan arpa y órgano.

4:22 Y Zilla también parió á Tubal-Caín, acicalador de toda obra de metal y de hierro: y la hermana de Tubal-Caín fué Naama.

4:23 Y dijo Lamech á sus mujeres: Ada y Zilla, oid mi voz; mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: que varón mataré por mi herida, y mancebo por mi golpe:

4:24 Si siete veces será vengado Caín, Lamech en verdad setenta veces siete lo será.

4:25 Y conoció de nuevo Adam á su mujer, la cual parió un hijo, y llamó su nombre Seth: Porque Dios ( dijo ella) me ha sustituído otra simiente en lugar de Abel, á quien mató Caín.

4:26 Y á Seth también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron á llamarse del nombre de Jehová.

5:1 ESTE es el libro de las generaciones de Adam. El día en que crió Dios al hombre, á la semejanza de Dios lo hizo;

5:2 Varón y hembra los crió; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adam, el día en que fueron criados.

5:3 Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo á su semejanza, conforme á su imagen, y llamó su nombre Seth.

5:4 Y fueron los días de Adam, después que engendró á Seth, ochocientos años: y engendró hijos é hijas.

5:5 Y fueron todos los días que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió.

5:6 Y vivió Seth ciento y cinco años, y engendró á Enós.

5:7 Y vivió Seth, después que engendró á Enós, ochocientos y siete años: y engendró hijos é hijas.

5:8 Y fueron todos los días de Seth novecientos y doce años; y murió.

5:9 Y vivió Enós noventa años, y engendró á Cainán.

5:10 Y vivió Enós después que engendró á Cainán, ochocientos y quince años: y engendró hijos é hijas.

5:11 Y fueron todos los días de Enós novecientos y cinco años; y murió.

5:12 Y vivió Cainán setenta años, y engendró á Mahalaleel.

5:13 Y vivió Cainán, después que engendró á Mahalaleel, ochocientos y cuarenta años: y engendró hijos é hijas.

5:14 Y fueron todos los días de Cainán novecientos y diez años; y murió.

5:15 Y vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró á Jared.

5:16 Y vivió Mahalaleel, después que engendró á Jared, ochocientos y treinta años: y engendró hijos é hijas.

5:17 Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y cinco años; y murió.

5:18 Y vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró á Henoch.

5:19 Y vivió Jared, después que engendró á Henoch, ochocientos años: y engendró hijos é hijas.

5:20 Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos años; y murió.

5:21 Y vivió Henoch sesenta y cinco años, y engendró á Mathusalam.

5:22 Y caminó Henoch con Dios, después que engendró á Mathusalam, trescientos años: y engendró hijos é hijas.

5:23 Y fueron todos los días de Henoch trescientos sesenta y cinco años.

5:24 Caminó, pues, Henoch con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.

5:25 Y vivió Mathusalam ciento ochenta y siete años, y engendró á Lamech.

5:26 Y vivió Mathusalam, después que engendró á Lamech, setecientos ochenta y dos años: y engendró hijos é hijas.

5:27 Fueron, pues, todos los días de Mathusalam, novecientos sesenta y nueve años; y murió.

5:28 Y vivió Lamech ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo:

5:29 Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos, á causa de la tierra que Jehová maldijo.

5:30 Y vivió Lamech, después que engendró á Noé, quinientos noventa y cinco años: y engendró hijos é hijas.

5:31 Y fueron todos los días de Lamech setecientos setenta y siete años; y murió.

5:32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró á Sem, Châm, y á Japhet.

Nuevo Testamento

Mt 2:1–23

1 Y COMO fué nacido Jesús en Bethlehem de Judea en días del rey Herodes, he aquí unos magos vinieron del oriente á Jerusalem,

2 Diciendo: ¿Dónde está el Rey de los Judíos, que ha nacido? porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos á adorarle.

3 Y oyendo esto el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalem con él.

4 Y convocados todos los príncipes de los sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.

5 Y ellos le dijeron: En Bethlehem de Judea; porque así está escrito por el profeta:

6 Y tú, Bethlehem, de tierra de Judá, no eres muy pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que apacentará á mi pueblo Israel.

7 Entonces Herodes, llamando en secreto á los magos, entendió de ellos diligentemente el tiempo del aparecimiento de la estrella;

8 Y enviándolos á Bethlehem, dijo: Andad allá, y preguntad con diligencia por el niño; y después que le hallareis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.

9 Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron: y he aquí la estrella que habían visto en el oriente, iba delante de ellos, hasta que llegando, se puso sobre donde estaba el niño.

10 Y vista la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.

11 Y entrando en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, le adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron dones, oro é incienso y mirra.

12 Y siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen á Herodes, se volvieron á su tierra por otro camino.

13 Y partidos ellos, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José, diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y huye á Egipto, y estáte allá hasta que yo te lo diga; porque ha de acontecer, que Herodes buscará al niño para matarlo.

14 Y él despertando, tomó al niño y á su madre de noche, y se fué á Egipto;

15 Y estuvo allá hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el Señor, por el profeta que dijo: De Egipto llamé á mi Hijo.

16 Herodes entonces, como se vió burlado de los magos, se enojó mucho, y envió, y mató á todos los niños que había en Bethlehem y en todos sus términos, de edad de dos años abajo, conforme al tiempo que había entendido de los magos.

17 Entonces fué cumplido lo que se había dicho por el profeta Jeremías, que dijo:

18 Voz fué oída en Ramá, grande lamentación, lloro y gemido: Rachêl que llora sus hijos; y no quiso ser consolada, porque perecieron.

19 Mas muerto Herodes, he aquí el ángel del Señor aparece en sueños á José en Egipto,

20 Diciendo: Levántate, y toma al niño y á su madre, y vete á tierra de Israel; que muertos son los que procuraban la muerte del niño.

21 Entonces él se levantó, y tomó al niño y á su madre, y se vino á tierra de Israel.

22 Y oyendo que Archelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, temió ir allá: mas amonestado por revelación en sueños, se fué á las partes de Galilea.

23 Y vino, y habitó en la ciudad que se llama Nazaret: para que se cumpliese lo que fué dicho por los profetas, que había de ser llamado Nazareno.

Sabiduría

Pr 1:1–9

1 LOS proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:

2 Para entender sabiduría y doctrina; para conocer las razones prudentes;

3 Para recibir el consejo de prudencia, justicia, y juicio y equidad;

4 Para dar sagacidad á los simples, y á los jóvenes inteligencia y cordura.

5 Oirá el sabio, y aumentará el saber; y el entendido adquirirá consejo;

6 Para entender parábola y declaración; palabras de sabios, y sus dichos oscuros.

7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

8 Oye, hijo mío, la doctrina de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre:

9 Porque adorno de gracia serán á tu cabeza, y collares á tu cuello.

Texto: Reina-Valera (1909).