Día 40 de 365
Ex 25:1–26:37, Mt 25:16–36, Pr 10:1–7
Antiguo Testamento
25:1 Y JEHOVÁ habló á Moisés, diciendo:
25:2 Di á los hijos de Israel que tomen para mí ofrenda: de todo varón que la diere de su voluntad, de corazón, tomaréis mi ofrenda.
25:3 Y esta es la ofrenda que tomaréis de ellos: Oro, y plata, y cobre,
25:4 Y jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino fino, y pelo de cabras,
25:5 Y cueros de carneros teñidos de rojo, y cueros de tejones, y madera de Sittim;
25:6 Aceite para la luminaria, especias para el aceite de la unción, y para el sahumerio aromático;
25:7 Piedras de onix, y piedras de engastes, para el ephod, y para el racional.
25:8 Y hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos.
25:9 Conforme á todo lo que yo te mostrare, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus vasos, así lo haréis.
25:10 Harán también un arca de madera de Sittim, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio, y su altura de codo y medio.
25:11 Y la cubrirás de oro puro; por dentro y por fuera la cubrirás; y harás sobre ella una cornisa de oro alrededor.
25:12 Y para ella harás de fundición cuatro anillos de oro, que pondrás á sus cuatro esquinas; dos anillos al un lado de ella, y dos anillos al otro lado.
25:13 Y harás unas varas de madera de Sittim, las cuales cubrirás de oro:
25:14 Y meterás las varas por los anillos á los lados del arca, para llevar el arca con ellas.
25:15 Las varas se estarán en los anillos del arca: no se quitarán de ella.
25:16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré.
25:17 Y harás una cubierta de oro fino, cuya longitud será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.
25:18 Harás también dos querubines de oro, labrados á martillo los harás, en los dos cabos de la cubierta.
25:19 Harás, pues, un querubín al extremo de un lado, y un querubín al otro extremo del lado opuesto: de la calidad de la cubierta harás los querubines en sus dos extremidades.
25:20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas la cubierta: sus caras la una enfrente de la otra, mirando á la cubierta las caras de los querubines.
25:21 Y pondrás la cubierta encima del arca, y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré.
25:22 Y de allí me declararé á ti, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandaré para los hijos de Israel.
25:23 Harás asimismo una mesa de madera de Sittim: su longitud será de dos codos, y de un codo su anchura, y su altura de codo y medio.
25:24 Y la cubrirás de oro puro, y le has de hacer una cornisa de oro alrededor.
25:25 Hacerle has también una moldura alrededor, del ancho de una mano, á la cual moldura harás una cornisa de oro en circunferencia.
25:26 Y le harás cuatro anillos de oro, los cuales pondrás á las cuatro esquinas que corresponden á sus cuatro pies.
25:27 Los anillos estarán antes de la moldura, por lugares de las varas, para llevar la mesa.
25:28 Y harás las varas de madera de Sittim, y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa.
25:29 Harás también sus platos, y sus cucharas, y sus cubiertas, y sus tazones, con que se libará: de oro fino los harás.
25:30 Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente.
25:31 Harás además un candelero de oro puro; labrado á martillo se hará el candelero: su pie, y su caña, sus copas, sus manzanas, y sus flores, serán de lo mismo:
25:32 Y saldrán seis brazos de sus lados: tres brazos del candelero del un lado suyo, y tres brazos del candelero del otro su lado:
25:33 Tres copas en forma de almendras en el un brazo, una manzana y una flor; y tres copas, figura de almendras, en el otro brazo, una manzana y una flor: así pues, en los seis brazos que salen del candelero:
25:34 Y en el candelero cuatro copas en forma de almendras, sus manzanas y sus flores.
25:35 Habrá una manzana debajo de los dos brazos de lo mismo, otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, en conformidad á los seis brazos que salen del candelero.
25:36 Sus manzanas y sus brazos serán de lo mismo, todo ello una pieza labrada á martillo, de oro puro.
25:37 Y hacerle has siete candilejas, las cuales encenderás para que alumbren á la parte de su delantera:
25:38 También sus despabiladeras y sus platillos, de oro puro.
25:39 De un talento de oro fino lo harás, con todos estos vasos.
25:40 Y mira, y hazlos conforme á su modelo, que te ha sido mostrado en el monte.
26:1 Y HARÁS el tabernáculo de diez cortinas de lino torcido, cárdeno, y púrpura, y carmesí: y harás querubines de obra delicada.
26:2 La longitud de la una cortina de veintiocho codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: todas las cortinas tendrán una medida.
26:3 Cinco cortinas estarán juntas la una con la otra, y cinco cortinas unidas la una con la otra.
26:4 Y harás lazadas de cárdeno en la orilla de la una cortina, en el borde, en la juntura: y así harás en la orilla de la postrera cortina en la juntura segunda.
26:5 Cincuenta lazadas harás en la una cortina, y cincuenta lazadas harás en el borde de la cortina que está en la segunda juntura: las lazadas estarán contrapuestas la una á la otra.
26:6 Harás también cincuenta corchetes de oro, con los cuales juntarás las cortinas la una con la otra, y se formará un tabernáculo.
26:7 Harás asimismo cortinas de pelo de cabras para una cubierta sobre el tabernáculo; once cortinas harás.
26:8 La longitud de la una cortina será de treinta codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: una medida tendrán las once cortinas.
26:9 Y juntarás las cinco cortinas aparte y las otras seis cortinas separadamente; y doblarás la sexta cortina delante de la faz del tabernáculo.
26:10 Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la una cortina, al borde en la juntura, y cincuenta lazadas en la orilla de la segunda cortina en la otra juntura.
26:11 Harás asimismo cincuenta corchetes de alambre, los cuales meterás por las lazadas: y juntarás la tienda, para que se haga una sola cubierta.
26:12 Y el sobrante que resulta en las cortinas de la tienda, la mitad de la una cortina que sobra, quedará á las espaldas del tabernáculo.
26:13 Y un codo de la una parte, y otro codo de la otra que sobra en la longitud de las cortinas de la tienda, cargará sobre los lados del tabernáculo de la una parte y de la otra, para cubrirlo.
26:14 Harás también á la tienda una cubierta de cueros de carneros, teñidos de rojo, y una cubierta de cueros de tejones encima.
26:15 Y harás para el tabernáculo tablas de madera de Sittim, que estén derechas.
26:16 La longitud de cada tabla será de diez codos, y de codo y medio la anchura de cada tabla.
26:17 Dos quicios tendrá cada tabla, trabadas la una con la otra; así harás todas las tablas del tabernáculo.
26:18 Harás, pues, las tablas del tabernáculo: veinte tablas al lado del mediodía, al austro.
26:19 Y harás cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas; dos basas debajo de la una tabla para sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos quicios.
26:20 Y al otro lado del tabernáculo, á la parte del aquilón, veinte tablas;
26:21 Y sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.
26:22 Y para el lado del tabernáculo, al occidente, harás seis tablas.
26:23 Harás además dos tablas para las esquinas del tabernáculo en los dos ángulos posteriores;
26:24 Las cuales se unirán por abajo, y asimismo se juntarán por su alto á un gozne: así será de las otras dos que estarán á las dos esquinas.
26:25 De suerte que serán ocho tablas, con sus basas de plata, diez y seis basas; dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.
26:26 Harás también cinco barras de madera de Sittim, para las tablas del un lado del tabernáculo,
26:27 Y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y cinco barras para el otro lado del tabernáculo, que está al occidente.
26:28 Y la barra del medio pasará por medio de las tablas, del un cabo al otro.
26:29 Y cubrirás las tablas de oro, y harás sus anillos de oro para meter por ellos las barras: también cubrirás las barras de oro.
26:30 Y alzarás el tabernáculo conforme á su traza que te fué mostrada en el monte.
26:31 Y harás también un velo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y de lino torcido: será hecho de primorosa labor, con querubines:
26:32 Y has de ponerlo sobre cuatro columnas de madera de Sittim cubiertas de oro; sus capiteles de oro, sobre basas de plata.
26:33 Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo.
26:34 Y pondrás la cubierta sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo.
26:35 Y pondrás la mesa fuera del velo, y el candelero enfrente de la mesa al lado del tabernáculo al mediodía; y pondrás la mesa al lado del aquilón.
26:36 Y harás á la puerta del tabernáculo una cortina de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, obra de bordador.
26:37 Y harás para la cortina cinco columnas de madera de Sittim, las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de oro: y hacerlas has de fundición cinco basas de metal.
Nuevo Testamento
16 Y el que había recibido cinco talentos se fué, y granjeó con ellos, é hizo otros cinco talentos.
17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también él otros dos.
18 Mas el que había recibido uno, fué y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.
19 Y después de mucho tiempo, vino el señor de aquellos siervos, é hizo cuentas con ellos.
20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; he aquí otros cinco talentos he ganado sobre ellos.
21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.
22 Y llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; he aquí otros dos talentos he ganado sobre ellos.
23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré: entra en el gozo de tu señor.
24 Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste, y recoges donde no esparciste;
25 Y tuve miedo, y fuí, y escondí tu talento en la tierra: he aquí tienes lo que es tuyo.
26 Y respondiendo su señor, le dijo: Malo y negligente siervo, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí;
27 Por tanto te convenía dar mi dinero á los banqueros, y viniendo yo, hubiera recibido lo que es mío con usura.
28 Quitadle pues el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
29 Porque á cualquiera que tuviere, le será dado, y tendrá más; y al que no tuviere, aun lo que tiene le será quitado.
30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera: allí será el lloro y el crujir de dientes.
31 Y cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará sobre el trono de su gloria.
32 Y serán reunidas delante de él todas las gentes: y los apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos.
33 Y pondrá las ovejas á su derecha, y los cabritos á la izquierda.
34 Entonces el Rey dirá á los que estarán á su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo:
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fuí huésped, y me recogisteis;
36 Desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis á mí.
Sabiduría
1 Las sentencias de Salomón. EL hijo sabio alegra al padre; y el hijo necio es tristeza de su madre.
2 Los tesoros de maldad no serán de provecho: mas la justicia libra de muerte.
3 Jehová no dejará hambrear el alma del justo: mas la iniquidad lanzará á los impíos.
4 La mano negligente hace pobre: mas la mano de los diligentes enriquece.
5 El que recoge en el estío es hombre entendido: el que duerme en el tiempo de la siega es hombre afrentoso.
6 Bendiciones sobre la cabeza del justo: mas violencia cubrirá la boca de los impíos.
7 La memoria del justo será bendita: mas el nombre de los impíos se pudrirá.
Texto: Reina-Valera (1909).