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Día 84 de 365

Nm 29:40–30:16, Lc 3:19–4:12, Sal 37:1–40

Antiguo Testamento

Nm 29:40–30:16

1 Y MOISÉS dijo á los hijos de Israel, conforme á todo lo que Jehová le había mandado.

2 Y habló Moisés á los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado.

3 Cuando alguno hiciere voto á Jehová, ó hiciere juramento ligando su alma con obligación, no violará su palabra: hará conforme á todo lo que salió de su boca.

4 Mas la mujer, cuando hiciere voto á Jehová, y se ligare con obligación en casa de su padre, en su mocedad;

5 Si su padre oyere su voto, y la obligación con que ligó su alma, y su padre callare á ello, todos los votos de ella serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.

6 Mas si su padre le vedare el día que oyere todos sus votos y sus obligaciones, con que ella hubiere ligado su alma, no serán firmes; y Jehová la perdonará, por cuanto su padre le vedó.

7 Empero si fuere casada, é hiciere votos, ó pronunciare de sus labios cosa con que obligue su alma;

8 Si su marido lo oyere, y cuando lo oyere callare á ello, los votos de ella serán firmes, y la obligación con que ligó su alma, firme será.

9 Pero si cuando su marido lo oyó, le vedó, entonces el voto que ella hizo, y lo que pronunció de sus labios con que ligó su alma, será nulo; y Jehová lo perdonará.

10 Mas todo voto de viuda, ó repudiada, con que ligare su alma, será firme.

11 Y si hubiere hecho voto en casa de su marido, y hubiere ligado su alma con obligación de juramento,

12 Si su marido oyó, y calló á ello, y no le vedó; entonces todos sus votos serán firmes, y toda obligación con que hubiere ligado su alma, firme será.

13 Mas si su marido los anuló el día que los oyó; todo lo que salió de sus labios cuanto á sus votos, y cuanto á la obligación de su alma, será nulo; su marido los anuló, y Jehová la perdonará.

14 Todo voto, ó todo juramento obligándose á afligir el alma, su marido lo confirmará, ó su marido lo anulará.

15 Empero si su marido callare á ello de día en día, entonces confirmó todos sus votos, y todas las obligaciones que están sobre ella: confirmólas, por cuanto calló á ello el día que lo oyó.

16 Mas si las anulare después de haberlas oído, entonces él llevará el pecado de ella. Estas son las ordenanzas que Jehová mandó á Moisés entre el varón y su mujer, entre el padre y su hija, durante su mocedad en casa de su padre.

Nuevo Testamento

Lc 3:19–4:12

3:19 Entonces Herodes el tetrarca, siendo reprendido por él á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que había hecho Herodes,

3:20 Añadió también esto sobre todo, que encerró á Juan en la cárcel.

3:21 Y aconteció que, como todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fué bautizado; y orando, el cielo se abrió,

3:22 Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y fué hecha una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.

3:23 Y el mismo Jesús comenzaba á ser como de treinta años, hijo de José, como se creía; que fué hijo de Elí,

3:24 Que fué de Mathat, que fué de Leví, que fué de Melchî, que fué de Janna, que fué de José,

3:25 Que fué de Mattathías, que fué de Amós, que fué de Nahum, que fué de Esli,

3:26 Que fué de Naggai, que fué de Maat, que fué de Mattathías, que fué de Semei, que fué de José, que fué de Judá,

3:27 Que fué de Joanna, que fué de Rhesa, que fué de Zorobabel, que fué de Salathiel,

3:28 Que fué de Neri, que fué de Melchî, que fué de Abdi, que fué de Cosam, que fué de Elmodam, que fué de Er,

3:29 Que fué de Josué, que fué de Eliezer, que fué de Joreim, que fué de Mathat,

3:30 Que fué de Leví, que fué de Simeón, que fué de Judá, que fué de José, que fué de Jonán, que fué de Eliachîm,

3:31 Que fué de Melea, que fué de Mainán, que fué de Mattatha, que fué de Nathán,

3:32 Que fué de David, que fué de Jessé, que fué de Obed, que fué de Booz, que fué de Salmón, que fué de Naassón,

3:33 Que fué de Aminadab, que fué de Aram, que fué de Esrom, que fué de Phares,

3:34 Que fué de Judá, que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Thara, que fué de Nachôr,

3:35 Que fué de Saruch, que fué de Ragau, que fué de Phalec, que fué de Heber,

3:36 Que fué de Sala, que fué de Cainán, que fué de Arphaxad, que fué de Sem, que fué de Noé, que fué de Lamech,

3:37 Que fué de Mathusala, que fué de Enoch, que fué de Jared, que fué de Maleleel,

3:38 Que fué de Cainán, que fué de Enós, que fué de Seth, que fué de Adam, que fué de Dios.

4:1 Y JESÚS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fué llevado por el Espíritu al desierto

4:2 Por cuarenta días, y era tentado del diablo. Y no comió cosa en aquellos días: los cuales pasados, tuvo hambre.

4:3 Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, di á esta piedra que se haga pan.

4:4 Y Jesús respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el hombre, mas con toda palabra de Dios.

4:5 Y le llevó el diablo á un alto monte, y le mostró en un momento de tiempo todos los reinos de la tierra.

4:6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy:

4:7 Pues si tú adorares delante de mí, serán todos tuyos.

4:8 Y respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: A tu Señor Dios adorarás, y á él solo servirás.

4:9 Y le llevó á Jerusalem, y púsole sobre las almenas del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo:

4:10 Porque escrito está: Que á sus ángeles mandará de ti, que te guarden;

4:11 Y en las manos te llevarán, porque no dañes tu pie en piedra.

4:12 Y respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

Salmo

Sal 37:1–40

1 Salmo de David. NO te impacientes á causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.

2 Porque como hierba serán presto cortados, y decaerán como verdor de renuevo.

3 Espera en Jehová, y haz bien; vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.

4 Pon asimismo tu delicia en Jehová, y él te dará las peticiones de tu corazón.

5 Encomienda á Jehová tu camino, y espera en él; y él hará.

6 Y exhibirá tu justicia como la luz, y tus derechos como el medio día.

7 Calla á Jehová, y espera en él: no te alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que hace maldades.

8 Déjate de la ira, y depón el enojo: no te excites en manera alguna á hacer lo malo.

9 Porque los malignos serán talados, mas los que esperan en Jehová, ellos heredarán la tierra.

10 Pues de aquí á poco no será el malo: y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá.

11 Pero los mansos heredarán la tierra, y se recrearán con abundancia de paz.

12 Maquina el impío contra el justo, y cruje sobre él sus dientes.

13 El Señor se reirá de él; porque ve que viene su día.

14 Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, para derribar al pobre y al menesteroso, para matar á los de recto proceder.

15 La espada de ellos entrará en su mismo corazón, y su arco será quebrado.

16 Mejor es lo poco del justo, que las riquezas de muchos pecadores.

17 Porque los brazos de los impíos serán quebrados: mas el que sostiene á los justos es Jehová.

18 Conoce Jehová los días de los perfectos: y la heredad de ellos será para siempre.

19 No serán avergonzados en el mal tiempo; y en los días de hambre serán hartos.

20 Mas los impíos perecerán, y los enemigos de Jehová como la grasa de los carneros serán consumidos: se disiparán como humo.

21 El impío toma prestado, y no paga; mas el justo tiene misericordia, y da.

22 Porque los benditos de él heredarán la tierra; y los malditos de él serán talados.

23 Por Jehová son ordenados los pasos del hombre, y aprueba su camino.

24 Cuando cayere, no quedará postrado; porque Jehová sostiene su mano.

25 Mozo fuí, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su simiente que mendigue pan.

26 En todo tiempo tiene misericordia, y presta; y su simiente es para bendición.

27 Apártate del mal, y haz el bien, y vivirás para siempre.

28 Porque Jehová ama la rectitud, y no desampara sus santos: para siempre serán guardados; mas la simiente de los impíos será extirpada.

29 Los justos heredarán la tierra, y vivirán para siempre sobre ella.

30 La boca del justo hablará sabiduría; y su lengua proferirá juicio.

31 La ley de su Dios está en su corazón; por tanto sus pasos no vacilarán.

32 Acecha el impío al justo, y procura matarlo.

33 Jehová no lo dejará en sus manos, ni lo condenará cuando le juzgaren.

34 Espera en Jehová, y guarda su camino, y él te ensalzará para heredar la tierra: cuando serán talados los pecadores, lo verás.

35 Vi yo al impío sumamente ensalzado, y que se extendía como un laurel verde.

36 Empero pasóse, y he aquí no parece; y busquélo, y no fué hallado.

37 Considera al íntegro, y mira al justo: que la postrimería de cada uno de ellos es paz.

38 Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: la postrimería de los impíos fué talada.

39 Pero la salvación de los justos es de Jehová, y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.

40 Y Jehová los ayudará, y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, por cuanto en él esperaron.

Texto: Reina-Valera (1909).