BIBLIAEdición Baikal
ES
Ajustes

Día 20 de 40

Evangelio de Marcos: Mc 8:11–30

1Detenerse

«Habla, Jehová, que tu siervo oye.»

1 S 3:9. O simplemente guarda silencio unos segundos antes de leer.

2Leer

11 Y vinieron los Fariseos, y comenzaron á altercar con él, pidiéndole señal del cielo, tentándole.

12 Y gimiendo en su espíritu, dice: ¿Por qué pide señal esta generación? De cierto os digo que no se dará señal á esta generación.

13 Y dejándolos, volvió á entrar en el barco, y se fué de la otra parte.

14 Y se habían olvidado de tomar pan, y no tenían sino un pan consigo en el barco.

15 Y les mandó, diciendo: Mirad, guardaos de la levadura de los Fariseos, y de la levadura de Herodes.

16 Y altercaban los unos con los otros diciendo: Pan no tenemos.

17 Y como Jesús lo entendió, les dice: ¿Qué altercáis, porque no tenéis pan? ¿no consideráis ni entendéis? ¿aun tenéis endurecido vuestro corazón?

18 ¿Teniendo ojos no veis, y teniendo oídos no oís? ¿y no os acordáis?

19 Cuando partí los cinco panes entre cinco mil, ¿cuántas espuertas llenas de los pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Doce.

20 Y cuando los siete panes entre cuatro mil, ¿cuántas espuertas llenas de los pedazos alzasteis? Y ellos dijeron: Siete.

21 Y les dijo: ¿Cómo aun no entendéis?

22 Y vino á Bethsaida; y le traen un ciego, y le ruegan que le tocase.

23 Entonces, tomando la mano del ciego, le sacó fuera de la aldea; y escupiendo en sus ojos, y poniéndole las manos encima, le preguntó si veía algo.

24 Y él mirando, dijo: Veo los hombres, pues veo que andan como árboles.

25 Luego le puso otra vez las manos sobre sus ojos, y le hizo que mirase; y fué restablecido, y vió de lejos y claramente á todos.

26 Y envióle á su casa, diciendo: No entres en la aldea, ni lo digas á nadie en la aldea.

27 Y salió Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó á sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo?

28 Y ellos respondieron: Juan Bautista; y otros, Elías; y otros, Alguno de los profetas.

29 Entonces él les dice: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Y respondiendo Pedro, le dice: Tú eres el Cristo.

30 Y les apercibió que no hablasen de él á ninguno.

Abrir el capítulo con comentario

Y el salmo del día: Sal 5

1 Al Músico principal: sobre Nehiloth: Salmo de David. ESCUCHA, oh Jehová, mis palabras; considera la meditación mía.

2 Está atento á la voz de mi clamor, Rey mío y Dios mío, porque á ti oraré.

3 Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré á ti, y esperaré.

4 Porque tú no eres un Dios que ame la maldad: el malo no habitará junto á ti.

5 No estarán los insensatos delante de tus ojos: aborreces á todos los que obran iniquidad.

6 Destruirás á los que hablan mentira: al hombre de sangres y de engaño abominará Jehová.

7 Y yo en la multitud de tu misericordia entraré en tu casa: adoraré hacia el templo de tu santidad en tu temor.

8 Guíame, Jehová, en tu justicia á causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino.

9 Porque no hay en su boca rectitud: sus entrañas son pravedades; sepulcro abierto su garganta: con su lengua lisonjearán.

10 Desbarátalos, oh Dios; caigan de sus consejos: por la multitud de sus rebeliones échalos, porque se rebelaron contra ti.

11 Y alegrarse han todos los que en ti confían; para siempre darán voces de júbilo, porque tú los defiendes: y en ti se regocijarán los que aman tu nombre.

12 Porque tú, oh Jehová, bendecirás al justo; lo cercarás de benevolencia como con un escudo.

3Comprender

Una pregunta para hoy.

Preguntas para hoy; responde a cualquiera de ellas.

Por ahora solo en ruso

Что это значило тогда?

Что это значит мне?

Что здесь сказано?

4Responder

El Padrenuestro · Mt 6:9–13

9 Vosotros pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.

10 Venga tu reino. Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

11 Danos hoy nuestro pan cotidiano.

12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.

13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal: porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.

Después con tus propias palabras, siguiendo cuatro palabras:

  • Gracias
  • Perdón
  • Te pido por otros
  • Te pido por mí

5Llevar consigo

Un pensamiento para el día: puedes anotarlo o no. La nota se queda en este navegador y no se envía a ninguna parte.

Texto: Reina-Valera (1909).