Día 11 de 30
Sal 50:1–56:13 · unos 6 min
51:1 Al Músico principal: Salmo de David, cuando después que entró á Bathsebah, vino á él Nathán el profeta. TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
51:2 Lávame más y más de mi maldad, y límpiame de mi pecado.
51:3 Porque yo reconozco mis rebeliones; y mi pecado está siempre delante de mí.
51:4 A ti, á ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos: porque seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.
51:5 He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.
51:6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
51:7 Purifícame con hisopo, y seré limpio: lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.
51:8 Hazme oir gozo y alegría; y se recrearán los huesos que has abatido.
51:9 Esconde tu rostro de mis pecados, y borra todas mis maldades.
51:10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; y renueva un espíritu recto dentro de mí.
51:11 No me eches de delante de ti; y no quites de mí tu santo espíritu.
51:12 Vuélveme el gozo de tu salud; y el espíritu libre me sustente.
51:13 Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; y los pecadores se convertirán á ti.
51:14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: cantará mi lengua tu justicia.
51:15 Señor, abre mis labios; y publicará mi boca tu alabanza.
51:16 Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; no quieres holocausto.
51:17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.
51:18 Haz bien con tu benevolencia á Sión: edifica los muros de Jerusalem.
51:19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.
52:1 Al Músico principal: Masquil de David, cuando vino Doeg Idumeo y dió cuenta á Saúl, diciéndole: David ha venido á casa de Ahimelech. ¿POR qué te glorías de maldad, oh poderoso? La misericordia de Dios es continua.
52:2 Agravios maquina tu lengua: como navaja amolada hace engaño.
52:3 Amaste el mal más que el bien; la mentira más que hablar justicia. (Selah.)
52:4 Has amado toda suerte de palabras perniciosas, engañosa lengua.
52:5 Por tanto Dios te derribará para siempre: te asolará y te arrancará de tu morada, y te desarraigará de la tierra de los vivientes. (Selah.)
52:6 Y verán los justos, y temerán; y reiránse de él, diciendo:
52:7 He aquí el hombre que no puso á Dios por su fortaleza, sino que confió en la multitud de sus riquezas, y se mantuvo en su maldad.
52:8 Mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios: en la misericordia de Dios confío perpetua y eternalmente.
52:9 Te alabaré para siempre por lo que has hecho: y esperaré en tu nombre, porque es bueno, delante de tus santos.
53:1 Al Músico principal: sobre Mahalath: Masquil de David. DIJO el necio en su corazón: No hay Dios. Corrompiéronse é hicieron abominable maldad: no hay quien haga bien.
53:2 Dios desde los cielos miró sobre los hijos de los hombres, por ver si hay algún entendido que busque á Dios.
53:3 Cada uno se había vuelto atrás; todos se habían corrompido: no hay quien haga bien, no hay ni aun uno.
53:4 ¿No tienen conocimiento todos esos que obran iniquidad? que comen á mi pueblo como si comiesen pan: á Dios no han invocado.
53:5 Allí se sobresaltaron de pavor donde no había miedo: porque Dios ha esparcido los huesos del que asentó campo contra ti: los avergonzaste, porque Dios los desechó.
53:6 ¡Oh quién diese de Sión saludes á Israel! En volviendo Dios la cautividad de su pueblo, gozarse ha Jacob, y alegraráse Israel.
54:1 Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David, cuando vinieron los Zipheos y dijeron á Saúl: ¿No está David escondido en nuestra tierra? OH Dios, sálvame por tu nombre, y con tu poder defiéndeme.
54:2 Oh Dios, oye mi oración; escucha las razones de mi boca.
54:3 Porque extraños se han levantado contra mí, y fuertes buscan mi alma: no han puesto á Dios delante de sí. (Selah.)
54:4 He aquí, Dios es el que me ayuda; el Señor es con los que sostienen mi vida.
54:5 El volverá el mal á mis enemigos: córtalos por tu verdad.
54:6 Voluntariamente sacrificaré á ti; alabaré tu nombre, oh Jehová, porque es bueno.
54:7 Porque me ha librado de toda angustia, y en mis enemigos vieron mis ojos mi deseo.
55:1 Al Músico principal: en Neginoth: Masquil de David. ESCUCHA, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.
55:2 Estáme atento, y respóndeme: clamo en mi oración, y levanto el grito,
55:3 A causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; porque echaron sobre mí iniquidad, y con furor me han amenazado.
55:4 Mi corazón está doloroso dentro de mí, y terrores de muerte sobre mí han caído.
55:5 Temor y temblor vinieron sobre mí, y terror me ha cubierto.
55:6 Y dije: ¡Quién me diese alas como de paloma! volaría yo, y descansaría.
55:7 Ciertamente huiría lejos: moraría en el desierto. (Selah.)
55:8 Apresuraríame á escapar del viento tempestuoso, de la tempestad.
55:9 Deshace, oh Señor, divide la lengua de ellos; porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.
55:10 Día y noche la rodean sobre sus muros; é iniquidad y trabajo hay en medio de ella.
55:11 Agravios hay en medio de ella, y el fraude y engaño no se apartan de sus plazas.
55:12 Porque no me afrentó un enemigo, lo cual habría soportado; ni se alzó contra mí el que me aborrecía, porque me hubiera ocultado de él:
55:13 Mas tú, hombre, al parecer íntimo mío, mi guía, y mi familiar:
55:14 Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, á la casa de Dios andábamos en compañía.
55:15 Condenados sean á muerte, desciendan vivos al infierno: porque maldades hay en su compañía, entre ellos.
55:16 Yo á Dios clamaré; y Jehová me salvará.
55:17 Tarde y mañana y á medio día oraré y clamaré; y él oirá mi voz.
55:18 El ha redimido en paz mi alma de la guerra contra mí; pues fueron contra mí muchos.
55:19 Dios oirá, y los quebrantará luego, el que desde la antigüedad permanece (Selah); por cuanto no se mudan, ni temen á Dios.
55:20 Extendió sus manos contra sus pacíficos: violó su pacto.
55:21 Ablandan más que manteca su boca, pero guerra hay en su corazón: suavizan sus palabras más que el aceite, mas ellas son cuchillos.
55:22 Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
55:23 Mas tú, oh Dios, harás descender aquéllos al pozo de la sepultura: los hombres sanguinarios y engañadores no demediarán sus días: empero yo confiaré en ti.
56:1 Al Músico principal: sobre La paloma silenciosa en paraje muy distante. Michtam de David, cuando los Filisteos le prendieron en Gath. TEN misericordia de mí, oh Dios, porque me devoraría el hombre: me oprime combatiéndome cada día.
56:2 Apúranme mis enemigos cada día; porque muchos son los que pelean contra mí, oh Altísimo.
56:3 En el día que temo, yo en ti confío.
56:4 En Dios alabaré su palabra: en Dios he confiado, no temeré lo que la carne me hiciere.
56:5 Todos los días me contristan mis negocios; contra mí son todos sus pensamientos para mal.
56:6 Reúnense, escóndense, miran ellos atentamente mis pasos, esperando mi vida.
56:7 ¿Escaparán ellos por la iniquidad? Oh Dios, derriba en tu furor los pueblos.
56:8 Mis huídas has tú contado: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están ellas en tu libro?
56:9 Serán luego vueltos atrás mis enemigos el día que yo clamare: en esto conozco que Dios es por mí.
56:10 En Dios alabaré su palabra; en Jehová alabaré su palabra.
56:11 En Dios he confiado: no temeré lo que me hará el hombre.
56:12 Sobre mí, oh Dios, están tus votos: te tributaré alabanzas.
56:13 Porque has librado mi vida de la muerte, y mis pies de caída, para que ande delante de Dios en la luz de los que viven.
Texto: Reina-Valera (1909).