Día 12 de 30
Sal 57:1–62:12 · unos 6 min
57:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando huyó de delante de Saúl á la cueva. TEN misericordia de mí, oh Dios, ten misericordia de mí; porque en ti ha confiado mi alma, y en la sombra de tus alas me ampararé, hasta que pasen los quebrantos.
57:2 Clamaré al Dios Altísimo, al Dios que me favorece.
57:3 El enviará desde los cielos, y me salvará de la infamia del que me apura (Selah); Dios enviará su misericordia y su verdad.
57:4 Mi vida está entre leones; estoy echado entre hijos de hombres encendidos: sus dientes son lanzas y saetas, y su lengua cuchillo agudo.
57:5 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
57:6 Red han armado á mis pasos; hase abatido mi alma: hoyo han cavado delante de mí; en medio de él han caído. (Selah.)
57:7 Pronto está mi corazón, oh Dios, mi corazón está dispuesto: cantaré, y trovaré salmos.
57:8 Despierta, oh gloria mía; despierta, salterio y arpa: levantaréme de mañana.
57:9 Alabarte he en los pueblos, oh Señor; cantaré de ti en las naciones.
57:10 Porque grande es hasta los cielos tu misericordia, y hasta las nubes tu verdad.
57:11 Ensálzate sobre los cielos, oh Dios; sobre toda la tierra tu gloria.
58:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David. OH congregación, ¿pronunciáis en verdad justicia? ¿juzgáis rectamente, hijos de los hombres?
58:2 Antes con el corazón obráis iniquidades: hacéis pesar la violencia de vuestras manos en la tierra.
58:3 Enajenáronse los impíos desde la matriz; descarriáronse desde el vientre, hablando mentira.
58:4 Veneno tienen semejante al veneno de la serpiente: son como áspide sordo que cierra su oído;
58:5 Que no oye la voz de los que encantan, por más hábil que el encantador sea.
58:6 Oh Dios, quiebra sus dientes en sus bocas: quiebra, oh Jehová, las muelas de los leoncillos.
58:7 Córranse como aguas que se van de suyo: en entesando sus saetas, luego sean hechas pedazos.
58:8 Pasen ellos como el caracol que se deslíe: como el abortivo de mujer, no vean el sol.
58:9 Antes que vuestras ollas sientan las espinas, así vivos, así airados, los arrebatará él con tempestad.
58:10 Alegraráse el justo cuando viere la venganza: sus pies lavará en la sangre del impío.
58:11 Entonces dirá el hombre: Ciertamente hay fruto para el justo; ciertamente hay Dios que juzga en la tierra.
59:1 Al Músico principal: sobre No destruyas: Michtam de David, cuando envió Saúl, y guardaron la casa para matarlo. LÍBRAME de mis enemigos, oh Dios mío: ponme en salvo de los que contra mí se levantan.
59:2 Líbrame de los que obran iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios.
59:3 Porque he aquí están acechando mi vida: hanse juntado contra mí fuertes, no por falta mía, ni pecado mío, oh Jehová.
59:4 Sin delito mío corren y se aperciben: despierta para venir á mi encuentro, y mira.
59:5 Y tú, Jehová Dios de los ejércitos, Dios de Israel, despierta para visitar todas las gentes: no hayas misericordia de todos los que se rebelan con iniquidad. (Selah.)
59:6 Volveránse á la tarde, ladrarán como perros, y rodearán la ciudad.
59:7 He aquí proferirán con su boca; cuchillos están en sus labios, porque dicen: ¿Quién oye?
59:8 Mas tú, Jehová, te reirás de ellos, te burlarás de todas las gentes.
59:9 De su fuerza esperaré yo en ti: porque Dios es mi defensa.
59:10 El Dios de mi misericordia me prevendrá: Dios me hará ver en mis enemigos mi deseo.
59:11 No los matarás, porque mi pueblo no se olvide: hazlos vagar con tu fortaleza; y abátelos, oh Jehová, escudo nuestro,
59:12 Por el pecado de su boca, por la palabra de sus labios; y sean presos por su soberbia, y por la maldición y mentira que profieren.
59:13 Acábalos con furor, acábalos, y no sean: y sepan que Dios domina en Jacob hasta los fines de la tierra. (Selah.)
59:14 Vuelvan pues á la tarde, y ladren como perros, y rodeen la ciudad.
59:15 Anden ellos errantes para hallar qué comer: y si no se saciaren, murmuren.
59:16 Yo empero cantaré tu fortaleza, y loaré de mañana tu misericordia: porque has sido mi amparo y refugio en el día de mi angustia.
59:17 Fortaleza mía, á ti cantaré; porque eres Dios de mi amparo, Dios de mi misericordia.
60:1 Al Músico principal: sobre Susan-Heduth: Michtam de David, para enseñar, cuando tuvo guerra contra Aram-Naharaim y contra Aram de Soba, y volvió Joab, é hirió de Edom en el valle de las Salinas doce mil. OH Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; te has airado: vuélvete á nosotros.
60:2 Hiciste temblar la tierra, abrístela: sana sus quiebras, porque titubea.
60:3 Has hecho ver á tu pueblo duras cosas: hicístenos beber el vino de agitación.
60:4 Has dado á los que te temen bandera que alcen por la verdad. (Selah.)
60:5 Para que se libren tus amados, salva con tu diestra, y óyeme.
60:6 Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; partiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
60:7 Mío es Galaad, y mío es Manasés; y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador;
60:8 Moab, la vasija de mi lavatorio; sobre Edom echaré mi zapato: haz júbilo sobre mí, oh Palestina.
60:9 ¿Quién me llevará á la ciudad fortalecida? ¿quién me llevará hasta Idumea?
60:10 Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.
60:11 Danos socorro contra el enemigo, que vana es la salud de los hombres.
60:12 En Dios haremos proezas; y él hollará nuestros enemigos.
61:1 Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David. OYE, oh Dios, mi clamor; á mi oración atiende.
61:2 Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: á la peña más alta que yo me conduzcas.
61:3 Porque tú has sido mi refugio, y torre de fortaleza delante del enemigo.
61:4 Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
61:5 Porque tú, oh Dios, has oído mis votos, has dado heredad á los que temen tu nombre.
61:6 Días sobre días añadirás al rey: sus años serán como generación y generación.
61:7 Estará para siempre delante de Dios: misericordia y verdad prepara que lo conserven.
61:8 Así cantaré tu nombre para siempre, pagando mis votos cada día.
62:1 Al Músico principal: á Jeduthún: Salmo de David. EN Dios solamente está acallada mi alma: de él viene mi salud.
62:2 El solamente es mi fuerte, y mi salud; es mi refugio, no resbalaré mucho.
62:3 ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa.
62:4 Solamente consultan de arrojarle de su grandeza; aman la mentira, con su boca bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.)
62:5 Alma mía, en Dios solamente reposa; porque de él es mi esperanza.
62:6 El solamente es mi fuerte y mí salud: es mi refugio, no resbalaré.
62:7 En Dios está mi salvación y mi gloria: en Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.
62:8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
62:9 Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: pesándolos á todos igualmente en la balanza, serán menos que la vanidad.
62:10 No confiéis en la violencia, ni en la rapiña; no os envanezcáis: si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
62:11 Una vez habló Dios; dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza.
62:12 Y de ti, oh Señor, es la misericordia: porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.
Texto: Reina-Valera (1909).