BIBLIAEdición Baikal
ES
Ajustes

Día 14 de 30

Sal 68:1–70:5 · unos 6 min

Sal 68:1–70:5

68:1 Al Músico principal: Salmo de David: Canción. LEVÁNTESE Dios, sean esparcidos sus enemigos, y huyan de su presencia los que le aborrecen.

68:2 Como es lanzado el humo, los lanzarás: como se derrite la cera delante del fuego, así perecerán los impíos delante de Dios.

68:3 Mas los justos se alegrarán: gozarse han delante de Dios, y saltarán de alegría.

68:4 Cantad á Dios, cantad salmos á su nombre: ensalzad al que sube sobre los cielos en JAH su nombre, y alegraos delante de él.

68:5 Padre de huérfanos y defensor de viudas, es Dios en la morada de su santuario:

68:6 El Dios que hace habitar en familia los solos; que saca á los aprisionados con grillos: mas los rebeldes habitan en sequedad.

68:7 Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, cuando anduviste por el desierto, (Selah,)

68:8 La tierra tembló; también destilaron los cielos á la presencia de Dios: aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.

68:9 Abundante lluvia esparciste, oh Dios, á tu heredad; y cuando se cansó, tú la recreaste.

68:10 Los que son de tu grey han morado en ella: por tu bondad, oh Dios, has provisto al pobre.

68:11 El Señor daba palabra: de las evangelizantes había grande ejército.

68:12 Huyeron, huyeron reyes de ejércitos; y las que se quedaban en casa partían los despojos.

68:13 Bien que fuisteis echados entre los tiestos, seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, y sus plumas con amarillez de oro.

68:14 Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón.

68:15 Monte de Dios es el monte de Basán; monte alto el de Basán.

68:16 ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento; ciertamente Jehová habitará en él para siempre.

68:17 Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.

68:18 Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, tomaste dones para los hombres, y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.

68:19 Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salud. (Selah.)

68:20 Dios, nuestro Dios ha de salvarnos; y de Dios Jehová es el librar de la muerte.

68:21 Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la cabelluda mollera del que camina en sus pecados.

68:22 El Señor dijo: De Basán haré volver, te haré volver de los profundos de la mar:

68:23 Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, y de ella la lengua de tus perros.

68:24 Vieron tus caminos, oh Dios; los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.

68:25 Los cantores iban delante, los tañedores detrás; en medio, las doncellas con adufes.

68:26 Bendecid á Dios en congregaciones: al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.

68:27 Allí estaba el joven Benjamín señoreador de ellos, los príncipes de Judá en su congregación, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí.

68:28 Tu Dios ha ordenado tu fuerza; confirma, oh Dios, lo que has obrado en nosotros.

68:29 Por razón de tu templo en Jerusalem los reyes te ofrecerán dones.

68:30 Reprime la reunión de gentes armadas, la multitud de toros con los becerros de los pueblos, hasta que todos se sometan con sus piezas de plata: disipa los pueblos que se complacen en la guerra.

68:31 Vendrán príncipes de Egipto; Etiopía apresurará sus manos á Dios.

68:32 Reinos de la tierra, cantad á Dios, cantad al Señor (Selah);

68:33 Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: he aquí á su voz dará voz de fortaleza.

68:34 Atribuid fortaleza á Dios: sobre Israel es su magnificencia, y su poder está en los cielos.

68:35 Terrible eres, oh Dios, desde tus santuarios: el Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.

69:1 Al Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David. SÁLVAME, oh Dios, porque las aguas han entrado hasta el alma.

69:2 Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: he venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.

69:3 Cansado estoy de llamar; mi garganta se ha enronquecido; han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.

69:4 Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa; hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: he venido pues á pagar lo que no he tomado.

69:5 Dios, tú sabes mi locura; y mis delitos no te son ocultos.

69:6 No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Jehová de los ejércitos; no sean confusos por mí los que te buscan, oh Dios de Israel.

69:7 Porque por amor de ti he sufrido afrenta; confusión ha cubierto mi rostro.

69:8 He sido extrañado de mis hermanos, y extraño á los hijos de mi madre.

69:9 Porque me consumió el celo de tu casa; y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.

69:10 Y lloré afligiendo con ayuno mi alma; y esto me ha sido por afrenta.

69:11 Puse además saco por mi vestido; y vine á serles por proverbio.

69:12 Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, y me zaherían en las canciones de los bebedores de sidra.

69:13 Empero yo enderezaba mi oración á ti, oh Jehová, al tiempo de tu buena voluntad: oh Dios, por la multitud de tu misericordia, por la verdad de tu salud, óyeme.

69:14 Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.

69:15 No me anegue el ímpetu de las aguas, ni me suerba la hondura, ni el pozo cierre sobre mí su boca.

69:16 Oyeme, Jehová, porque apacible es tu misericordia; mírame conforme á la multitud de tus miseraciones.

69:17 Y no escondas tu rostro de tu siervo; porque estoy angustiado; apresúrate, óyeme.

69:18 Acércate á mi alma, redímela: líbrame á causa de mis enemigos.

69:19 Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: delante de ti están todos mis enemigos.

69:20 La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: y consoladores, y ninguno hallé.

69:21 Pusiéronme además hiel por comida, y en mi sed me dieron á beber vinagre.

69:22 Sea su mesa delante de ellos por lazo, y lo que es para bien por tropiezo.

69:23 Sean oscurecidos sus ojos para ver, y haz siempre titubear sus lomos.

69:24 Derrama sobre ellos tu ira, y el furor de tu enojo los alcance.

69:25 Sea su palacio asolado: en sus tiendas no haya morador.

69:26 Porque persiguieron al que tú heriste; y cuentan del dolor de los que tú llagaste.

69:27 Pon maldad sobre su maldad, y no entren en tu justicia.

69:28 Sean raídos del libro de los vivientes, y no sean escritos con los justos.

69:29 Y yo afligido y dolorido, tu salud, oh Dios, me defenderá.

69:30 Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, ensalzarélo con alabanza.

69:31 Y agradará á Jehová más que sacrificio de buey, ó becerro que echa cuernos y uñas.

69:32 Veránlo los humildes, y se gozarán; buscad á Dios, y vivirá vuestro corazón.

69:33 Porque Jehová oye á los menesterosos, y no menosprecia á sus prisioneros.

69:34 Alábenlo los cielos y la tierra, los mares, y todo lo que se mueve en ellos.

69:35 Porque Dios guardará á Sión, y reedificará las ciudades de Judá; y habitarán allí, y la poseerán.

69:36 Y la simiente de sus siervos la heredará, y los que aman su nombre habitarán en ella.

70:1 Al Músico principal: Salmo de David, para conmemorar. OH Dios, acude á librarme; apresúrate, oh Dios, á socorrerme.

70:2 Sean avergonzados y confusos los que buscan mi vida; sean vueltos atrás y avergonzados los que mi mal desean.

70:3 Sean vueltos, en pago de su afrenta hecha, los que dicen: ¡Ah! ¡ah!

70:4 Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan; y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios.

70:5 Yo estoy afligido y menesteroso; apresúrate á mí, oh Dios: ayuda mía y mi libertador eres tú; oh Jehová, no te detengas.

Texto: Reina-Valera (1909).