Día 6 de 30
Sal 29:1–33:22 · unos 6 min
29:1 Salmo de David. DAD á Jehová, oh hijos de fuertes, dad á Jehová la gloria y la fortaleza.
29:2 Dad á Jehová la gloria debida á su nombre: humillaos á Jehová en el glorioso santuario.
29:3 Voz de Jehová sobre las aguas: hizo tronar el Dios de gloria: Jehová sobre las muchas aguas.
29:4 Voz de Jehová con potencia; voz de Jehová con gloria.
29:5 Voz de Jehová que quebranta los cedros; y quebrantó Jehová los cedros del Líbano.
29:6 E hízolos saltar como becerros; al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
29:7 Voz de Jehová que derrama llamas de fuego.
29:8 Voz de Jehová que hará temblar el desierto; hará temblar Jehová el desierto de Cades.
29:9 Voz de Jehová que hará estar de parto á las ciervas, y desnudará las breñas: y en su templo todos los suyos le dicen gloria.
29:10 Jehová preside en el diluvio, y asentóse Jehová por rey para siempre.
29:11 Jehová dará fortaleza á su pueblo: Jehová bendecirá á su pueblo en paz.
30:1 Salmo cantado en la dedicación de la Casa: Salmo de David. GLORIFICARTE he, oh Jehová; porque me has ensalzado, y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.
30:2 Jehová Dios mío, á ti clamé, y me sanaste.
30:3 Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro, dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura.
30:4 Cantad á Jehová, vosotros sus santos, y celebrad la memoria de su santidad.
30:5 Porque un momento será su furor; mas en su voluntad está la vida: por la tarde durará el lloro, y á la mañana vendrá la alegría.
30:6 Y dije yo en mi prosperidad: no seré jamás conmovido;
30:7 Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.
30:8 A ti, oh Jehová, clamaré; y al Señor suplicaré.
30:9 ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?
30:10 Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador.
30:11 Has tornado mi endecha en baile; desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.
30:12 Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.
31:1 Al Músico principal: Salmo de David. EN ti, oh Jehová, he esperado; no sea yo confundido para siempre: líbrame en tu justicia.
31:2 Inclina á mí tu oído, líbrame presto; séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.
31:3 Porque tú eres mi roca y mi castillo; y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás.
31:4 Me sacarás de la red que han escondido para mí; porque tú eres mi fortaleza.
31:5 En tu mano encomiendo mi espíritu: tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.
31:6 Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias; mas yo en Jehová he esperado.
31:7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia; porque has visto mi aflicción; has conocido mi alma en las angustias.
31:8 Y no me encerraste en mano del enemigo; hiciste estar mis pies en anchura.
31:9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, que estoy en angustia: hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
31:10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
31:11 De todos mis enemigos he sido oprobio, y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: los que me veían fuera, huían de mí.
31:12 He sido olvidado de su corazón como un muerto: he venido á ser como un vaso perdido.
31:13 Porque he oído afrenta de muchos; miedo por todas partes, cuando consultaban juntos contra mí, é ideaban quitarme la vida.
31:14 Mas yo en ti confié, oh Jehová: yo dije: Dios mío eres tú.
31:15 En tu mano están mis tiempos: líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
31:16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: sálvame por tu misericordia.
31:17 No sea yo confundido, oh Jehová, ya que te he invocado; sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.
31:18 Enmudezcan los labios mentirosos, que hablan contra el justo cosas duras, con soberbia y menosprecio.
31:19 ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!
31:20 Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.
31:21 Bendito Jehová, porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.
31:22 Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
31:23 Amad á Jehová todos vosotros sus santos: á los fieles guarda Jehová, y paga abundantemente al que obra con soberbia.
31:24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová, y tome vuestro corazón aliento.
32:1 Salmo de David: Masquil. BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
32:2 Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, y en cuyo espíritu no hay superchería.
32:3 Mientras callé, envejeciéronse mis huesos en mi gemir todo el día.
32:4 Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)
32:5 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
32:6 Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
32:7 Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
32:8 Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: sobre ti fijaré mis ojos.
32:9 No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, para que no lleguen á ti.
32:10 Muchos dolores para el impío; mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.
32:11 Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: y cantad todos vosotros los rectos de corazón.
33:1 ALEGRAOS, justos, en Jehová: á los rectos es hermosa la alabanza.
33:2 Celebrad á Jehová con arpa: cantadle con salterio y decacordio.
33:3 Cantadle canción nueva: hacedlo bien tañendo con júbilo.
33:4 Porque recta es la palabra de Jehová, y toda su obra con verdad hecha.
33:5 El ama justicia y juicio: de la misericordia de Jehová está llena la tierra.
33:6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca.
33:7 El junta como en un montón las aguas de la mar: él pone en depósitos los abismos.
33:8 Tema á Jehová toda la tierra: teman de él todos los habitadores del mundo.
33:9 Porque él dijo, y fué hecho; él mandó, y existió.
33:10 Jehová hace nulo el consejo de las gentes, y frustra las maquinaciones de los pueblos.
33:11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre; los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
33:12 Bienaventurada la gente de que Jehová es su Dios; el pueblo á quien escogió por heredad para sí.
33:13 Desde los cielos miró Jehová; vió á todos los hijos de los hombres:
33:14 Desde la morada de su asiento miró sobre todos los moradores de la tierra.
33:15 El formó el corazón de todos ellos; él considera todas sus obras.
33:16 El rey no es salvo con la multitud del ejército: no escapa el valiente por la mucha fuerza.
33:17 Vanidad es el caballo para salvarse: por la grandeza de su fuerza no librará.
33:18 He aquí, el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia;
33:19 Para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en el hambre.
33:20 Nuestra alma esperó á Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
33:21 Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, porque en su santo nombre hemos confiado.
33:22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros, como esperamos en ti.
Texto: Reina-Valera (1909).